Columnista - Luis Garcia Miró Elguera

Intolerable hipocresía del oficialismo

Luis Garcia Miró Elguera

24 abr. 2019 03:20 am
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Los medios controlados por el gobierno a través de la corruptela del avisaje estatal seguirán aplaudiendo la conducta nazista de unos fiscales decididos a hacer historia, mientras la basura sigan comiéndosela sólo el Apra y Fuerza Popular. El objeto es atacar, mediante el escarnio y la difamación, a los dirigentes de las dos mayores fuerzas políticas del país, a quienes detestan abyectamente los progre marxistas. Apra y Fuerza Popular tienen hoy a sus líderes acosados y/o enjaulados por un sistema judicial perverso, e incordiados por unos consorcios mediáticos cuyas líneas periodísticas compra palacio de gobierno mediante contratatos de publicidad. La progresía marxista odia a los partidos Apra y Fuerza Popular porque derrotaron legítimamente a su brazo armado -sendero luminoso y mrta- y a la vez acabaron con veinticinco años de un sanguinario terrorismo rural y urbano que produjo 35,000 muertes y US$12,000 millones de infraestructura desecha. Una rabia viseral fruto de un revanchismo meticulosamente diseñado y ejecutado por los rojos. Arrancó cuando nuestro Estado apresó a la cúpula terrorista el 12 de setiembre de 1992 logrando que con ello retornase la paz a esta nación, unido al estallido de un progreso socioeconómico sin parangón que disminuyó a la mitad la miseria y recuperó a una pauperizada clase media. Hasta que llegó el impresentable régimen de Humala que, aparte de robarnos decenas de millones de dólares, destruyó aquel exitoso sistema económico que nos colocara muy próximos a despegar del atávico tercermundismo que nos persigue.

Existe pues un aborrecimiento histórico de la izquierda peruana contra el Apra y el fujimorismo. Fobia que responde a una estrategia de venganza plasmada en el imborrable rencor político. Aversión que ha polarizado gravemente a nuestra sociedad conduciéndola sin pausa alguna a espacios cada vez más peligrosos de enfrentamiento y tormento. La muerte por mano propia del dos veces presidente Alan García responde, sin duda alguna, a este oprobio orquestado por la progresía marxista criolla.

Como señalamos al empezar este comentario, mientras la persecución mediática y el abuso de los fiscales y jueces se centren en el Apra y en Fuerza Popular, seguirá consolidándose esta morralla que se solaza de la tragedia ajena. Que Keiko Fujimori continúe presa sin acusación fiscal, o que los mismos fiscales que la encarcelaron pretendieran hacer lo propio con Alan García -hasta que este notable político pagara con su vida aquel hostigamiento- será siempre motivo de regocijo para esta escoria progresista. Sin embargo, cuando los mismos fiscales y jueces intentan hacerlo con quienes no son apristas ni fujimoristas –sino amiguetes de palacio- se convierte en motivo inmediato para que la progresía marxista -y la prensa inmunda vendida al régimen de turno- protesten cínicamente rasgándose las vestiduras gimoteándo: ¡Abuso!, ¡Persecusión!. Como acaban de hacer El Comercio y el presidente Vizcarra, amonestando -por primera vez- a sus fiscalitos estrella porque ahora han puesto en problemas a su ex jefe.

Apostilla. Presidente Vizcarra, más de la mitad de los reos que existen en su país permanecen encarcelados con prisión provisional; sin acusación fiscal. ¡Y ahí usted no dice nada!

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