Columnista - Luis Garcia Miró Elguera

La “Página Once” de Vizcarra

Luis Garcia Miró Elguera

8 nov. 2019 03:20 am
A+

¡Reventó el escándalo! ¡El presidente Vizcarra se exhibió como es! ¡Saltó la “página 11” del vizcarrato! Finamente, a mérito del alevoso acuerdo suscrito secretamente por los fiscales Vela Barba y Pérez -con la anuencia del presidente Vizcarra quien, contra viento y marea, ha mantenido sistemáticamente a ambos fiscales a cargo de los expedientes de Odebretch- el Estado devolverá US$157 millones a la corrompedora constructora, en tanto ésta le adeuda al Perú varios miles de millones de dólares. Nos debe no solo por sobrecostos, sino por daños y perjuicios por destruir la decencia pública del país como resultado de la estructura de corrupción que estableció en el Perú bajo los auspicios del gobierno brasileño; con el patrocinio del Partido de los Trabajadores de Brasil; y la intromisión política de su brazo ideológico, el Foro de Sao Paulo. Todo un armazón pervertido que ha corroído la base ética de buena parte de nuestro tejido social.

El martes se conoció que la jueza María Álvarez aceptó el pedido de la Procuraduría –defensa del Estado que administra Vicente Zeballos, ministro de Justicia y cercanísimo a Vizcarra- para devolverle dicha suma a cambio de que Odebrecht se declare culpable de haber corrompido a funcionarios públicos sólo en cinco casos –de al menos cuarenta y tantos proyectos ejecutados- negando haber delinquido, por ejemplo, en el Gasoducto del Sur o Rutas de Lima, donde hace poco el periodismo ecuatoriano destapó evidencias que prueban lo contrario. Una engañifa que invalida desde su raíz el infame acuerdo de Vela Barba y Pérez con Odebretch. Y una farsa que confirma la tonteríia que el régimen Vizcarra lucha contra la corrupción. Esta traición al país más temprano que tarde la paga Vizcarra. El pueblo comprende la gravedad de este “arreglo” disfrazado de colaboración eficaz. Claro, eficaz para los empresarios de la construcción como Odebrecht y todas las empresas nacionales que, de una manera u otra –como la compañía de Vizcarra y su hermano-, han participado en este festín de la corruptela que ensamblaron en el Perú. Sin embargo, el mismo día en que se supo esta patraña Vizcarra aprovechó un evento público para insistir en esa hipocresía de que su gobierno combate la corrupción.

El Ministerio Público y el Poder Ejecutivo se allanaron en claro contubernio para ejecutar lo que exigieron desde el inicio los criminales de Odebrecht. Para hacerlo la constructora mafiosa apeló a aquella falacia de la delación, como moneda de cambio para evitar ser denunciada penal y civilmente y para que sus ejecutivos tampoco lo sean. No solo esto. Sino que, además, esta trampa serviría para que el tonto Estado peruano sea el único en toda Latinoamérica que le devolverá dinero a Odebrecht, mientras ésta corrompedora brasileña le adeuda multimillonarias cantidades de dinero.

Frente a todo este clima golpista propiciado por Vizcarra y la progresía marxista -que nos ha dejado constitucional y políticamente indefensos al haberse clausurado el Poder Legislativo- y en medio del gravísimo clima revolucionario que viene gestándose en la región, esta rendición ante Odebrecht resulta insufriblemente humillante.

Post Relacionados

La peste, Camus 1947

El País publicó un comentario sobre La Peste (Camus 1947), diciendo que la pandemia Covid-19 la ha colocado entre los títulos más buscados del momento. La nota analiza aquella “Exhortación a los Médicos de la Peste”, brillantemente redactada por el autor. Cae a pelo, en estos tiempos de desconcierto y alarma. Según el artículo “Los

Vizcarra insiste en agudizar la crisis

La inactividad, pública y privada, afecta el tejido económico. De otro lado la pérdida de empleos genera un nefasto impacto social en la economía. Consecuentemente ambos efectos diezman el aparato productivo, conduciéndolo hacia una recesión que acabará afectando no solamente el empleo, sino las economías públicas y privadas. En síntesis, el desempleo reduce el mercado,

¿Qué hacer, al día siguiente?

El Fondo Monetario Internacional FMI viene estudiando las contingencias –y posibles soluciones– para solventar, en la medida de sus posibilidades, esta inimaginable crisis macroeconómica internacional desatada por la pandemia Covid-19. Van dos meses de parálisis mundial y el costo de semejante forado es –hasta hoy– sencillamente colosal. Falta ver todavía si la reapertura de actividades