Luis Garcia Miró Elguera

Luis Garcia Miró Elguera

EL MUNDO AL REVÉS

Acerca de Luis Garcia Miró Elguera:





Sospechoso apremio del constitucional

Que no venga con meciditas el presidente del ultra devaluado Tribunal Constitucional, Ernesto Blume, diciendo que “no hay preferencia alguna” en el trámite del expediente en el que se demanda la inconstitucionalidad de la ley que prohíbe la publicidad oficial o ley Mulder. Si a menos de dos semanas de haber ingresado el expediente de marras en la Mesa de Parte del TC, el presidente de dicho ente sostiene que “el pleno lo verá próximamente”, aduciendo que por tratarse de “un tema de interés general” la materia tiene un tratamiento cuyos plazos de atención son “diferentes” a los demás. Pero por favor, togado Blume, no insista usted en hacernos tontos. La razón exclusiva de su angustia y de su impaciencia por sentenciar este asunto -que continuará promoviendo corrupción, preferencias y manipulación a nivel de los gobiernos- solamente se debe a su impaciencia por resolver pronto este ucase de los conglomerados mediáticos, para entonces aparecer como uno más de los favorecedores de este sector acostumbrado siempre a colocar y a sacar a autoridades, como usted, abusando de su posición de dominio consolidada, precisamente, por favores como esta “propaganda estatal” que pagamos los contribuyentes, con un presupuesto superior a S/.600 millones cada año, monto que favorecería mucho mejor a la sociedad si se invirtiese en Salud, Educación, Seguridad Ciudadana, Justicia oportuna, etc.

Dicho sea de paso, desde el actual presidente, pasando por su ministro de Justicia, los inefables congresistas y tantas otras autoridades sumisas frente al poder mediático, se rasgan las vestiduras descalificando una ley promulgada por el Congreso al denunciar, engañosamente, que la prohibición que dispone afectará a la ciudadanía porque “los gobiernos no van a poder mantenerla suficientemente informada”. ¡Cuando es todo lo contrario! Esta norma concretamente impugna los autobombos del gobernante de turno. Hablamos de esa propaganda destinada a ensalzar al oficialismo; a resaltar las inauguraciones de la obras que haga; a difundir la imagen del mandatario de turno. Es decir, una “publicidad” conocida como pro-pa-gan-da, y que conlleva a que los medios que la publiquen reciban una exagerada retribución del Estado a través de unas tarifas elevadas que cobran al Fisco, dos o quizá hasta cinco veces mayores a aquellas que ofrecen a sus “grandes anunciadores”. De modo que no existe lo de “mordaza”, como perversamente han motejado a esta norma algunos trusts periodísticos. Lo que la ley Mulder prohíbe es el uso de recursos públicos para hacerle propaganda al oficialismo. Los avisos destinados a campañas de Salud y la publicidad relacionada a la seguridad de la sociedad, a asuntos relativos a la educación pública, etc., NO están impugnados.

Así que bien haría el tribuno Blume en moderar su entusiasmo y clarificar sus ideas, entendiendo coherentemente la diferencia medular y clara que existe entre publicidad, avisaje y pro-pa-gan.da. Ahí está el quid de este escandalete sobredimensionado que, en todo caso, está destinado exclusivamente a reponerle el multimillonario subsidio del Estado a los consorcios periodísticos. Y para ello, estimado lector, no hace falta esta inmediatez que exhiben algunos miembros del TC.





ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Instalan 80 mil paneles solares

Instalan 80 mil paneles solares