Luis Garcia Miró Elguera

Luis Garcia Miró Elguera

EL MUNDO AL REVÉS

Acerca de Luis Garcia Miró Elguera:






Tergiversando la historia

Seguimos comportándonos como una sociedad suicida, desinteresada por sus futuras generaciones, abandonada a su suerte en materia de aleccionar a sus hijos respecto a la verdadera historia –no la post historia– del Perú contemporáneo. En concreto a esos sanguinarios 25 años de orgía terrorista desatada por uno de los peores genocidas del orbe –Abimael Guzman– quien a sola firma decretó asesinar a 35,000 peruanos usando la metralla, dinamita y el descuartizamiento para imponer su polpotiano régimen de terror y opresión.

Lo repetiremos siempre. La izquierda –sobre todo la zurda chabacana de esta región– siempre, reiteramos, siempre estará de lado de camarillas terroristas como sendero y mrta. Por una pétrea razón: representan, reproducen y propalan la ideología roja del socialismo, apelando al miedo y el dolor como factores de diferenciación frente a las prácticas tradicionales de la izquierda política que, cual camaleón, prefiere aparecer trajeada de demócrata para facilitar su infiltración en una sociedad apabullantemente centrista.

Sin embargo, sabedoras de tamaño contrabando –y testigos de la confabulación de la izquierda, que trapichea con su discurso “reivindicacionista” a través de ratas como el genocida guzmán– las dirigencias demócratas que alzan las banderas del pensamiento de centro han sido incapaces de articular una estrategia coherente para defender su postura, apabulladas por el discurso falsario y buenista del socialismo que le enrostra como “condición democrática” practicar el fair play, a efectos de asegurarse de que el terrorismo aparezca como la víctima, y al Estado –que defiende a la sociedad ante la agresión senderista– como el villano de la historia.

Lo vemos en la Educación, donde la izquierda –favorecida por la llamada gran prensa– ha trabajado de manera soterrada para imponer –como norma inamovible en los textos escolares– el parcializado y falsario informe de la Comisión de la Verdad. Resultado: los niños peruanos aprenden como lección de historia que, durante los años ochenta y noventa del siglo XX, unos bienintencionados peruanos –no se refiere a ellos como las huestes asesinas de Abimael Guzmán, sino como luchadores sociales– se levantaron contra el Estado abusivo, prepotente y opresor manejado por la derecha peruana, para exigir que los ricos explotadores compartiesen sus grandes fortunas con los hermanos campesinos y, en general, con todos los menesterosos y desfavorecidos del país. Sin embargo, el Estado violentista gobernado por la derecha –defendido por unas Fuerzas Armadas y Policiales asesinas y enemigas declaradas del pueblo peruano– no permitió que esos bienaventurados luchadores alcanzaran sus metas de felicidad para la gente pobre disparando a mansalva contra sus líderes y contra el propio pueblo modesto, asesinando de esta manera a 70,000 humildes peruanos. Pero este mantra no solo está escrito en los libros de enseñanza –de primaria y secundaria– que edita e imprime el Ministerio de Educación. También aparece teatralizado, en forma por demás procaz, en ese centro de adoctrinamiento terrorista conocido como “lugar de la memoria”, y en otras plazas y locales construidos y administrados por el Estado del Perú donde la juventud se nutre de aquel mismo estribillo, gracias al patrocinio de la izquierda criolla.

¿Hasta cuándo?






ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Ollanta y sus ministros implicados en presunta colusión agravada

Ollanta y sus ministros implicados en presunta colusión agravada