Luis Miguel Cangalaya

Acerca de Luis Miguel Cangalaya:



El amor que no podemos ver

Todavía la recuerdo. Debe haber sido en la adolescencia, en esos años en que uno construye historias que a veces terminan desmoronándose. La recuerdo bien. Fue una, pero intensa y permanente, una palabra que encontré entre las últimas líneas de un párrafo y pensé que no había otra que significara lo mismo: obnubilar. Entonces coleccionaba palabras y esa me gustó más. La paradoja de su significado la hacía aún más interesante, pues a pesar de su belleza y armonía sonora, se refiere a hacer perder el entendimiento y la capacidad de razonar, y con ello, la imposibilidad de darse cuenta con claridad de las cosas que suceden alrededor.

Hoy, esa palabra ha perdido belleza y arrastra un significado poco alentador. En fechas como esta donde se celebra equivocadamente una forma de amor, obnubilar es un imperativo para tapar los vacíos y no dejar salir lo verdaderamente importante. Por eso, es necesario entender que existe un amor que va más allá de espacios mercantilizados por una fecha. Sucede que no lo vemos o que no lo queremos ver, porque no es atractivo para un mundo como el nuestro. Existe, es innegable, pero no será visible si no nos quitamos esa mancha de la idealización. Por eso deberíamos abrir un poco la nube, limpiarla, aceptar los errores y no encaminarnos a espacios que subvierten el verdadero significado del amor. Es cierto, existieron amores intensos en las mejores novelas del Romanticismo, pero la ficción no desplaza a la realidad. Es necesario ver alrededor. Ese amor que va más allá de una motivación mercantil, es el amor que dialoga, que se preocupa, que concretiza los ideales más abstractos que pudiéramos tener. No nos dejemos obnubilar. Existe un amor que a veces no podemos ver, pero lo tenemos al lado e injustamente muchas veces ignoramos.

 



ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Vela Barba: “Liberación de Keiko Fujimori representa un peligro para la investigación”

Vela Barba: “Liberación de Keiko Fujimori representa un peligro para la investigación”