El maltrato animal es definido como un comportamiento irracional de una persona hacia un animal con el objetivo de causarle sufrimiento innecesario, estrés o, incluso, puede ocasionarle la muerte. Científicos, psicólogos y expertos en Derecho Animal consideran este tipo de acciones como una antesala a la violencia social. Estudios demuestran que los asesinos tienen algún precedente de maltrato animal en su infancia. Es decir, está comprobado socialmente que un infractor de violencia animal es también un agresor en su familia -violencia doméstica-, en tal sentido se origina un incremento de violencia en la sociedad. Que, teniendo dispositivos legales en Latinoamérica que amparan la vida y salud de los animales, estas no concientizan aún las mentes humanas infractoras, así como las de jueces en materia penal que están a cargo de la causa.

De acuerdo con cifras oficiales de movimientos de defensa animal, cada año millones de ellos mueren como consecuencia del maltrato. Desde ser abandonados hasta la tauromaquia, las peleas de gallo, el tráfico de animales exóticos y su matanza para uso de pieles o partes del cuerpo son las formas a la que un animal puede ser expuesto al maltrato, situaciones que están vigentes y que requiere no solo la penalización de la administración de justicia sino la responsabilidad y ética de la sociedad civil.
Maltrato de animales domésticos

El maltrato no solo consiste en provocarles algún tipo de daño, sino también el abandono, pues esta figura es un agravante de Crueldad Animal dentro de la Ley N° 30407, no ofrecerle condiciones de salud óptimas o mantenerlos atados, en un espacio reducido por mucho tiempo o privarlo de la alimentación. En varios países del mundo el maltrato animal es penalizado con cárcel o sancionado con multas, por lo que muchos ciudadanos se han visto obligados a protegerlos. Por otro lado, una de las modalidades de maltrato animal más continua es la experimentación con animales, pues es una de las prácticas más oscuras de la ciencia y la industria. No solo son utilizados en la medicina, la física y la biología, sino también en la industria militar, de las armas, cosmética, del tabaco y la industria química en general.

Países de Latinoamérica que incluyen en sus dispositivos legales penas privativas de libertad contra el maltrato animal: Uruguay, Colombia, Perú, México.

Sin embargo, estamos muy lejos aún de las legislaciones europeas como Alemania, Austria, y Suiza, donde sus constituciones ya incluyen a los animales, no como sujetos de derechos, pero ya no son considerado objetos. Esta jurisprudencia es digna de ejemplificar en todos los países en que aún nuestras constituciones siguen sin mencionar a los animales, pues como vemos estaríamos equiparando al derecho a la igualdad de oportunidades de derechos sin importar la especie.