Desde que tengo uso de razón he sido testigo de diferentes recuerdos de mi vida, compartiendo risas con mi mamá por alguna ocurrencia suya o tal vez aprendiendo algo de mi papá, que de todo siempre sacaba una enseñanza. Algo que he podido identificar es que aquellas cosas que retengo como recuerdo están plenamente musicalizadas, es decir, las puedo relacionar sin dificultad con una melodía o inclusive con una canción. A raíz de éste y otros factores me he dado cuenta en el tiempo de la relevancia que tiene para mí la música en el día a día.

Al decidir emprender, la música no dejó de ser importante, todo lo contrario, era una herramienta de acompañamiento en cada actividad que me tocaba ejecutar, siempre con un ritmo que me ayudaba a mantener alto el entusiasmo en lo que sea que hacía. Siendo tan relevante la música en nuestro día a día, ¿qué hacer cuando la motivación está en el suelo? ¿qué hacer cuando simplemente no tienes ganas de NADA y tu emprendimiento, lejos de motivarte, se vuelve motivo de frustración? Más allá de la salud, esta pandemia no ha dejado sólo daños en nuestra economía, tal vez el daño que más persista sea el anímico y emocional. Todos hemos perdido algo en estos meses, desde la libertad de movilizarse a nuestro antojo, el trabajo o el negocio que nos sostenía, hasta personas amadas (a diferencia de lo anterior, esto no es recuperable); en cualquier escenario, nuestro ánimo por continuar puede verse muy golpeado.

Debo confesarles que esa sensación de no continuar me llegó hace poco, que los ánimos se me fueron totalmente al piso y no tenía capacidad de sostenerme emocionalmente. Es aquí donde entendí que debemos encontrar mecanismos para seguir remando sin esa música que nos acompaña regularmente, hay que aprender a marcar el ritmo sin necesidad de escucharlo sonar, enfocarnos en aquello que realmente es importante y dejar lo demás de lado… ¡no porque la economía empiece a levantar en consecuencia ocurrirá lo mismo con tu negocio! Así el animo esté en el piso, hay que seguir como si la canción continuara. Hoy nuestra fuerza anímica puede ser la distancia entre salir adelante o literalmente perder todo. Para volver a comenzar, es importante encontrar herramientas de automotivación, así ya no suene la canción… ¡no dejemos de marcar el ritmo! Una excelente semana para todos.