Tras el golpe de Estado, ejecutado por el vizcarrato con el objetivo de cerrar el Congreso -el 30 de setiembre del 2019- y bloquear la elección de miembros del Tribunal Constitucional, el ambiente político se contaminó más y se completó la toma de las principales instituciones del Estado (Fiscalía, JNE, ONPE y el Reniec).

No obstante, luego se apuró el camino para una elección parlamentaria y así contar con nuevos congresistas para el periodo legislativo 2020 – 2021. Frescos rostros aparecieron a la política y si bien el periodismo suele ser crítico, tampoco se puede mezquinar el hecho de que no todo fue malo y han sido varios los personajes que han destacado en esa labor congresal.

Entre esos contados casos está la gestión de María Teresa Cabrera Vega, quien es familiar del histórico mártir y líder sindical aprista Luis Negreiros Vega; además ella proviene de las mejores canteras del Poder Judicial. Todo indica que se quedará en la política y si continúa haciéndolo con transparencia, será mucho mejor para el país. Sus proyectos de ley, que por requisito reglamentario debieron canalizarse a través de la bancada del partido Podemos Perú, hablan por sí solos, pero también las otras funciones que realizó, como son las de representación y fiscalización.

Incluso, en los últimos días de trabajo parlamentario, presentó a la mesa de partes del Congreso una acusación constitucional contra la actual fiscal de la nación, documento que da lugar a seguir el hilo de la madeja y será pieza clave para revisar la historia política reciente sobre la infamia del vizcarrato que preparó el camino para llegar a la actual realidad nacional, como es estar en el precipicio totalitario y bajo el marxismo-leninismo-maoísmo ejercido desde Palacio de Gobierno, por más que quiera negarlo Pedro Castillo.

Lo mismo hizo Chávez en los primeros años de su régimen, negar que era “comunista” o “marxista”, edulcorando ese mensaje con el maquillaje de la “revolución bolivariana” o “el socialismo del siglo XXI”. Empero, regresando a la buena gestión parlamentaria de la exjueza María Teresa Cabrera, está bien que continúe en la política, con mayor razón si tiene la experiencia de haber sido tercera vicepresidenta de la Mesa Directiva del Congreso y candidata a la primera vicepresidencia de la República. Lo sustantivo es que su magistratura desarrollada en el Poder Judicial le proporciona una mejor visión sobre la importancia de la justicia y la integridad en la nación.

@RafaelRomeroVas