Mario Núñez

Mario Núñez

EL QUIJOTE

Acerca de Mario Núñez:



Elección parlamentaria en primera vuelta es ¡el voto ciego!

Estando en un sistema presidencialista, al que se le incorporó elementos diferenciados a consecuencia de nuestras particularidades sociales y políticas, resulta que, en las cuatro últimas primeras vueltas electorales, según Fernando Tuesta Soldevilla, hemos emitido “el voto ciego”.

Resultado: presidentes sin mayoría congresal, sin una representación parlamentaria importante que contribuya a la gobernabilidad. Miremos los números que no engañan.

En 2001, fueron 8 los candidatos presidenciales y 13 las listas congresales, siendo que Alejandro Toledo obtuvo 38 % de apoyo congresal. En 2016, con 20 candidatos presidenciales y 24 listas congresales, Alan García obtuvo 30 % de respaldo congresal. En 2011, con 11 candidatos presidenciales y 13 listas parlamentarias, Ollanta Humala logró 36 % de soporte congresal. En 2016 tuvimos 10 candidatos para la presidencia y 11 listas congresales, Pedro Pablo Kuczynski consiguió un pobre 14% congresal y la oposición una mayoría aplastante.

Entonces, presidente Vizcarra y señores congresistas, además del retorno a la bicameralidad, al igual que el politólogo Fernando Tuesta Soldevilla y el congresista Alberto de Belaunde de Cárdenas, propongo que la elección parlamentaria se realice en segunda vuelta.

Actualmente, en primera vuelta, además de los candidatos presidenciales, tenemos a centenas de candidatos, literalmente, luchando por ser electos. Hemos sido víctimas en cada primera vuelta electoral –gracias al funesto voto preferencial, que también debe ser erradicado– de la inmensa cantidad de mensajes con los que los candidatos al Congreso inundan las calles, plazas y los medios de comunicación, casi invisibilizando y dificultando la reflexión, procesamiento de propuestas presidenciales y planes de gobierno.

En primera vuelta, millones de ciudadanos pierden su voto en candidatos de partidos que no logran pasar la valla electoral. A consecuencia del voto preferencial, muchos ciudadanos que votan por partidos que sí superan la valla electoral, también se quedan sin representación.

Si tuviésemos una primera vuelta exclusivamente presidencial, el asunto sería mucho más claro y ordenado. Tendríamos mejores condiciones para contrastar a los candidatos, sus propuestas y planes de gobierno. En segunda vuelta presidencial y congresal, sólo participarían los partidos que logren superar la valla electoral, reduciéndose así la fragmentación del voto y representación.

Quijotes, no más “el voto ciego”. Démonos la oportunidad de emitir un voto congresal estratégico conociendo las dos fuerzas políticas con más opción de ganar la presidencia. Logremos una elección presidencial con mayoría congresal u oposición responsable.

Mientras eso no ocurra, yo seguiré en mi lucha.

¡Jubilación Política Ya!

 

 

 



ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
PPK fue dado de alta y ya se encuentra en su domicilio

PPK fue dado de alta y ya se encuentra en su domicilio