Martín Belaunde Moreyra

Acerca de Martín Belaunde Moreyra:



Teoría del golpe de Estado

Sobre los golpes de Estado se ha escrito muchísimo y de hecho ha sido una forma muy frecuente de tomar el poder en América Latina, África, Asia e incluso Europa. En el Hemisferio Occidental solo Estados Unidos se escapa de los golpes de Estado por la invariable vigencia de su Constitución de 1787 con sus 27 enmiendas aprobadas en el curso de 200 años que lo mantienen como un faro mundial en ese crucial aspecto, al margen de la poca o mucha simpatía que suscite el presidente Donald J. Trump.

Hace más de 50 años el escritor italiano Curzio Malaparte escribió el libro “Técnicas del Golpe de Estado” en el cual se refirió de Trotsky como el autor táctico de la revolución comunista en Rusia de Octubre/noviembre de 1917, mientras que calificó a Lenin como el estratega de esa violenta toma de poder. El régimen comunista se mantuvo en el mando absoluto hasta el segundo semestre de 1991, cuando falló el golpe contra Gorbachov que llevó en poquísimo tiempo a la disolución de la Unión Soviética, así como a la emergencia de la antigua Rusia como su estado sucesor, pero con un territorio menor en 6 millones de kilómetros cuadrados y con la mitad de la población.

El golpe de Estado es una manera corta y violenta y a veces incruenta de asumir el gobierno. Napoleón lo hizo con el 18 Brumario cuando asumió el mando supremo en Francia en 1799. Su sobrino Luis Napoleón Bonaparte lo repitió en 1852 cuando se transformó de Presidente a Emperador bajo el nombre de Napoleón III. En Latinoamérica los golpes han sido el pan nuestro de cada día. El último que tuvimos en el Perú fue el autogolpe fujimorista del 5 de abril de 1992 para asegurar su reelección tres años más tarde. Muchos sostienen que la disolución del Congreso por el Presidente Vizcarra el 30 de septiembre de 2019 es un golpe de Estado por el carácter inconstitucional de tal medida. Sin embargo Bolivia es el país que más golpes de Estado ha sufrido en su historia republicana.

En estos días Evo Morales reclama desde su confortable asilo en México que fue obligado a dimitir por la sugerencia del jefe de las Fuerzas Armadas. ¿Por qué entonces renunció por televisión junto con su vicepresidente cuando nadie lo amenazaba? Pregunta sin respuesta pero que está originando una agria polémica internacional, en la cual los sectores de izquierda claman que vuelva mientras que los cocaleros cercan a las ciudades para imponer su retorno contra la voluntad del pueblo boliviano.



ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
César Villanueva: implican a otro miembro del Equipo Lava Jato en su caso

César Villanueva: implican a otro miembro del Equipo Lava Jato en su caso