Aquellos que siguen apoyando a gente tan letal como Vizcarra son cómplices de que el país continúe en una pobreza eterna. No solo se salta las normas de convivencia, sino que quiere esquivar permanentemente todas las regulaciones que pudieran afectarlo. Corrompe todo lo que toca. Un gran maestro del cinismo y la mentira que se hizo extensivo a todo su entorno; la endiosada y aplaudida Mazzetti y muchos otros funcionarios de escritorio que se rasgan las vestiduras como si merecieran la vacuna más que los sacrificados médicos y personal de la verdadera primera línea.

Ni una sola disculpa, se deshicieron en las más impresentables excusas, desmentidos por la Embajada de la República China. TODOS mienten, son una mala copia de este inmoral absoluto; cada día se confirma la justicia de su vacancia y sus defensores se van quedando sin argumentos. Tal es su soberbia, que se cree políticamente inmortal porque aún mantiene profusos aliados en el sector público. Para la Fiscalía y el JNE pareciera intocable. Me pregunto: ¿dónde está la indignación de la Generación del Bicentenario? ¿De los empresarios que se pusieron #DePie para apoyar la ignominia? En el Perú se cambia de opinión como de camisa, seguramente ya se están acomodando a la nueva realidad que no solo el covid-19 ha afectado, sino los siniestros personajes que se han apoderado de nuestra escena política nacional.

Si partimos de la premisa de que las encuestas de Ipsos no están tan descaminadas y las elecciones fueran mañana, nos tocaría escoger entre lo malo y lo peor. Forsyth, del que se decía era el reflejo de la frescura y renovación en la política, es profundamente ignorante, incapaz de transmitir un concepto en forma coherente. Astutamente sus asesores capitalizan la recordación en cualquier circunstancia porque como bien decía Oscar Wilde: “Lo único peor a que hablen mal de ti, es que no hablen de ti”. Busca cámaras en las situaciones más insólitas, dice lo que sea, maltrata a quien sea necesario con tal de hacer noticia y que su foto se reproduzca en las redes…pero como son el 11 de abril, este candidato, identificado con la nefasta época vizcarrista seguirá cayendo y desaparecerá. Terminará de modelo o galán, mientras le dure.

Yonhy Lescano es un charlatán por excelencia, pero tiene la capacidad para ganarle a Mendoza en el Sur y llegar a la segunda vuelta. Todo lo que brota de su discurso es absolutamente insostenible. Ha ofrecido crear 5 millones de empleos a través del incremento de obras de infraestructura; eliminar la educación privada y continuar dando bonos por lo menos durante dos años. Sostiene que los fondos provendrían de la eliminación de exoneraciones a las grandes empresas y el Impuesto a la Riqueza. No tiene la más parda idea de los números que se manejan. Las políticas tributarias no se pueden diseñar sobre la base de berrinches populistas porque lo único que se logra es mayor evasión y huida de capitales.

Como bien señala Alfredo Thorne, en el corto plazo el mayor riesgo viene por la estabilidad fiscal y por la pérdida de valor del país ante la comunidad internacional. ¿Opciones? Están casi agotadas.