A los que no vivieron la protección de la industria nacional que se inició en el gobierno de Manuel Prado (1956-1960) y terminó con el de Alberto Fujimori (1990-2000) les contamos el abuso de los industriales que produjeron la prohibición de las importaciones y los inmensos aranceles de importación con que se grabaron los bienes de inversión o de consumo que se producían en el Perú.
Les cuento dos historias que grafican lo anterior. Un comerciante de ropa interior traía de contrabando ropa interior y cambiaba la etiqueta que decía “Made in…” por una que decía “Hecho en el Perú” y las vendía a precios inimaginables caros. Otra historia, una empresa petrolera que estaba perforando 4 pozos en la selva peruana necesitaba brocas tricono de perforación petrolera patentadas por Howard Hudges, estas brocas son uno de los elementos consumibles más caros en la perforación de pozos petroleros. La broca es la pieza que rota para ir perforando que se coloca al fondo de un pozo que podía tener, en nuestra selva, hasta 20,000 pies. La broca es un elemento de altísima tecnología que solo había 3 o 4 empresas norteamericanas que las hacían.
En aquel entonces, para importar algo, había que publicar un aviso en el periódico informando lo que se quería importar. Como la empresa necesitaba brocas puso el aviso correspondiente. Dentro del tiempo establecido por la ley se presentó un industrial peruano diciendo que se había opuesto a la importación de brocas porque él las hacía. Su precio era exorbitante y no podía dar ninguna garantía porque no tenía experiencia en su fabricación. Le preguntaron cuántas había que comprarle para que no se oponga a la importación, 4 fue la respuesta. La empresa las compró, pero le pidió que no se las envíe y que se quede con ellas.
La protección industrial no puede volver a existir, sin embargo, los peruanos debemos preferir lo hecho en el Perú y voluntariamente podemos pagar un poco más y no ser tan exigentes en la calidad. Así se hace patria y no obligando a comprar lo que se hace en el Perú porque hacerlo a nada conduce. La prueba está en que cuando Fujimori acabó la protección industrial quebraron la mayoría de nuestras fábricas.
Cuando compres mira donde está hecho, tendrás muchas sorpresas. Nuestro lema debe ser: HECHO CON DESVELO EN EL PERÚ.