En esta pandemia, además de los residuos plásticos, el material desechado de la Covid-19 ha terminado en el mar. Por ello, es urgente sensibilizar a la sociedad y establecer mejores políticas de gestión para protegerlo, una reflexión que hace la ONU al celebrar el día de los océanos (29 de setiembre) con el fin de sensibilizar y prevenir su contaminación.
Los residuos plásticos lanzados al mar en el mundo generan pérdidas económicas de 13,000 millones de dólares, ello producto del uso indiscriminado de los plásticos, que hoy por la pandemia, se ha incrementado, indica un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Todos estos residuos de plástico y sustancias como el jabón que usamos a diarios, van directamente al mar, ríos o lagos. Por eso hay que recordar que los mares y océanos son fuente de recursos biológicos y naturales, alimento y empleo; además son una de las vías de transporte y comunicación más importantes. Junto a ello, los océanos y mares regulan el clima, modelan la costa y son fuentes de energía limpia y renovable.
Ante este preocupante escenario, Greenpeace lanzó un llamado de crear una red de santuarios marinos que integre un tercio de los océanos del mundo para 2030. Con ello se preservarían los hábitats marinos que hoy están amenazados por el cambio climático, la sobrepesca, el desarrollo de infraestructuras y la contaminación química y por plásticos.
Los investigadores advierten que se pesca millones de toneladas de especies marinas, muchas de ellas en vías de extinción, además se arroja al mar pesticidas y otras sustancias tóxicas. Junto a ello fenómenos como El Niño o el cambio climático influyen en el clima, elevando las temperaturas marítimas lo que genera migraciones y extinción de las especies, lo cual afecta a los humanos para acceder a ellos. También algunos gobiernos planean privatizar los fondos marinos para explotar sus recursos.
También estos espacios generan la mayor parte del oxígeno y alimentos para la población mundial; cubren más del 70 % de la superficie del globo y contienen el 96 % del agua del planeta. Los océanos capturan carbón que almacena en los fondos, lo que mitiga la crisis climática, de lo contrario, la atmósfera contendría un 50% más de dióxido de carbono y la temperatura en la Tierra sería más alta.
Por ello, es importante recordar cómo desde casa podemos evitar su contaminación, al intentar no eliminar aceites u otras sustancias por el desagüe que al final terminarán en el mar. Parte de su conservación depende de nosotros y de la labor y vigilancia estatal.