Como peruano siento lástima, vergüenza y pena por mi país, jamás nunca hemos estado inmersos en tanta miasma política, ni siquiera en la época del general Juan Velasco Alvarado que expropió de todo, ni con el arquitecto Fernando Belaunde cuando el terrorismo imperó, ni con Alan García y la hiperinflación, ni con Alberto Fujimori y su autogolpe del 5 de abril de 1992, ni con Valentín Paniagua, los negociados de Alejandro Toledo, ni con Ollanta Humala y ni con Pedro Pablo Kuczynski.

Desde que el felón Vizcarra fue ungido presidente de la República, el Perú como Patria se fue al diablo, cerró inconstitucionalmente el Congreso (amparado en una “denegación fáctica” inexistente en los anales de la jurisprudencia nacional) convocó a elecciones congresales, impuso a una fiscal de la Nación sumisa, colocó en el aparato estatal a sus amigazos y se zurró en la constitucionalidad y la legalidad del Perú, por la cual juró y hoy gracias a un Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que le ha dado luz verde, pretende una curul en el Congreso de la República, humillando la memoria de don Alberto Andrade Carmona, fundador de Somos Perú.

Todos recordamos sus programas de mediodía, que “con mucho esfuerzo” afirmaba que la adquisición de la vacuna contra el Covid-19 era una prioridad de su Gobierno, agregando que “Trabajamos en ese objetivo hasta el último día”. Inclusive la abyecta ministra de Salud, Pilar Mazzetti, afirmó en octubre del año pasado “que todos en el gobierno trabajan de manera responsable para tener la vacuna”. ¿Responsable? ¡Por favor, ministra Mazzetti! Usted nunca debió ser ministra, la memoria es frágil para algunos, cuando fue ministra del Interior fue interpelada por la compra sobrevalorada de los patrulleros y tuvo que renunciar.

Lo que sí es un agravio a todo el pueblo peruano, según el periodista Beto Ortiz el vacado expresidente Vizcarra fue vacunado contra la covid-19, con el antídoto del laboratorio de Sinopharm, en setiembre del año pasado. Recordemos que en ese mes llegó una misión china para empezar los ensayos del suero en el Perú; no solo Vizcarra recibió la vacuna, sino también su esposa, Maribel Díaz Cabello, pese a que el ofrecimiento del Gobierno chino habría sido inocular a todo el gabinete.

Esta noticia fue confirmada por el periodista Carlos Paredes, que pudo consignar esta información a través de fuentes diplomáticas chinas. “Ha habido dos ingresos a Palacio de las brigadas de enfermeras que vacunan, una en setiembre y otra en octubre”, indicó Paredes. El médico a cargo de los ensayos de la fase III de la vacuna de Sinopharm en el país, Germán Málaga, no afirmó ni negó lo sucedido. “No puedo revelar esa información”, más claro imposible.

Sobre las dudas, la primera ministra Bermúdez dijo: “Yo he pedido que me informen si en la PCM tenemos algún dato al respecto. Entiendo que todos los ensayos clínicos tienen sus protocolos respecto de la información que se brinda”, simplemente está encubriendo a Vizcarra.