Luego de las medidas más duras de confinamiento, los despachos públicos reactivaron sus áreas de notificación. Así recibimos el Oficio N° 127-2020-COFOPRI/GG, de fecha 10 de marzo, con referencia al artículo “Villa 2000, Cofopri y Poder Judicial”, publicado el pasado 23 de febrero (https://www.expreso.com.pe/opinion/villa-2000-cofopri-y-el-poder-judicial/), donde alertamos a las mencionadas entidades del Estado sobre un conflicto existente en un sector de microempresarios de Villa El Salvador (VES).

Es nuestro deber contribuir a visibilizar temas que impiden a muchos ciudadanos seguir desarrollando sus emprendimientos y sobre todo cuando la inseguridad jurídica agrava sus problemas socioeconómicos. Asimismo se necesita reactivar la economía y las entidades del Estado deben propender en función de ese objetivo nacional, máxime ante la crisis agudizada por el Covid-19. En ese derrotero el Poder Judicial, por ejemplo, no solo tiene que ser célere sino sabio en sus resoluciones.

El oficio de Cofopri corrobora hechos planteados en esta columna y da más luces sobre el conflicto con relación al Lote 2, Mz. A, Sector Tercero del Pueblo Joven Villa El Salvador, ubicado en el distrito del mismo nombre. Al respecto, el Informe N° 085-2020 de la Oficina Zonal de Lima y Callao, confirma que sobre el predio “han recaído una serie de procesos judiciales, los cuales se encuentran en trámite y cuyo resultado puede tener incidencia en la titularidad del predio”. Además señala que “la Procuradora Pública de Cofopri ha emitido el Informe N°016-2020-COFOPRI/PP, mediante el cual informa que los procesos judiciales invocados en la denuncia formulada por la Asociación de Microempresarios Villa 2000 se encuentran en trámite y vienen siendo atendidos.”

Queda en la cancha del Poder Judicial la matriz del entuerto, es decir el Exp. 545-2012 (inscripción de escritura pública), donde los microempresarios cuestionan actos indebidos de un notario y una escritura de prescripción adquisitiva notarial fraudulenta que data del 2006, la misma que se inscribió en Registros Públicos el último 6 de enero de 2020. Sobre esa escritura existen dos demandas de nulidad de acto jurídico. Una, iniciada por la Asociación de Microempresarios Villa 2000 (Exp. 760-2013), y otra por Cofopri(Exp. 019-2014); pero ambas ante el Juzgado Civil de Villa El Salvador. Señores, no solo el Covid-19 mata la esperanza de los emprendedores, también el tráfico de tierras y las resoluciones judiciales tardías.

@RafaelRomeroVas