Ayer, Agosto/4/2020, el Congreso rechazó el ingreso al Perú de los 49 proyectos mineros extranjeros que están listos para entrar al Perú. Estaban trabados por el entonces presidente Ollanta, el proyecto Conga desde el 2012 y Tía María desde el 2015.

Se habrían sumado a los 30 que están operando, lesionando la corteza terrestre, envenenando con cianuro y otros químicos los aires, suelo y agua, arruinando flora y fauna, paisajes y gran parte de su población enferma con metales más de lo tolerable en sus organismos.

En la legislatura anterior, el Congreso aprobó anularle al Presidente su inmunidad, que ratificado en la actual legislatura con solo 87 votos estaría listo para ser vacado. En pánico, el Presidente se vio obligado a formar nuevo gabinete con el pro minero Pedro Cateriano como premier y éste, con su mini gabinete de 5 carteras claves, concurrió anteayer al Congreso a informar su plan y solicitar su confianza.

De haber obtenido la confianza, Cateriano sería el hombre fuerte del Gobierno y el Presidente, simplemente su monigote.

Cateriano, fiel a su convicción pro extranjera, en el Congreso declaró que la minería es la única salvación del Perú. Textualmente:

“La minería, sin duda alguna, es la columna vertebral de la economía del Perú. Esto, lamentablemente, parece que algunos no lo comprenden”.

Esto indignó a la mayoría de los congresistas. Cinco señoras congresistas de distintas bancadas y el congresista Ramos del etnocacerismo refutaron aquello; pues, cada uno había visitado Espinar y verificado la trascendencia del paro indefinido y la depredación no solo de Espinar sino de todo el eje minero del sur; es decir, que la minería no es salvación del Perú sino maldición y que se nota ya la presencia de Cateriano en el premierato pues la policía ya está reprimiendo con balas de plomo, desacatando el mandato del Presidente de que a los enfrentamientos deben llevar únicamente balas de goma. Verificaron que hay heridos de bala y 8 dirigentes judicializados.

Lo que está acaeciendo en el país significa que el Perú profundo está imponiéndose ya sobre el Perú extranjerizado. Que en el rechazo de la confianza ha pesado Espinar.

Es decir, el nuevo escenario es, por el momento, que lo que ocurra en Espinar pesa más que Lima.

Estamos a 8 meses de las elecciones generales, el candidato presidencial tiene que ser un dirigente del eje minero sur o una personalidad parecida a Luis Bustamante y Rivero en 1945.

Diálogo solamente con los que están operando, no con los “en proyecto”.