El titular del Ministerio de Energía y Minas (Minem), Jaime Gálvez, adoptó el facilismo de su antecesor y decidió abdicar su obligación de ser ente normativo, y el sábado pasado mediante decreto supremo (DS-031-2020-EM) le transfirió responsabilidad al Osinergmin (OSN) de establecer las reglas para la determinación del precio del mercado spot de electricidad (transacciones de compra y venta de energía de corto plazo).

Según el DS, serán los operadores a través de su institución representativa, el Comité de Operación Económica del Sistema (COES), quienes propondrán las reglas al OSN, quien deberá definirlas y el Minem solo se encargará de publicarlas. Los defensores interesados dirán que es lo que corresponde, sin embargo, los antecedentes son más que elocuentes para desmentirlos, desde el año 2000 el Minem ha emitido siete DS normando sobre el tema.

En este escenario, hay dos tareas por hacer: 1) citar al Ministro Gálvez al Congreso, y explique la decisión de abandonar su rol; soy un convencido que hay motivos más que suficientes para interpelarlo y llevarlo a la censura, y

2) dirigir la mirada de manera permanente sobre el COES y el OSN hasta el desenlace final en una norma.
Es importante fijarse en los plazos que se han establecido contabilizarlos en días útiles, así se tiene que el COES tiene 6 semanas para hacer su propuesta y el OSN, 12 semanas para tener una versión definitiva. Es decir, en 4 meses y medio se debería tener la norma publicada, eso será al finalizar el próximo mes de abril, cuando nos encontremos en plena campaña para la segunda vuelta electoral y la atención esté puesta en ese proceso.
El seguimiento a las decisiones que se tomen en el COES en todas sus instancias, deberían de ser de público

conocimiento, por ser un tema de interés nacional por varias razones: el efecto en el cálculo del cargo que se hacen a 7.6 millones de suministros a nombre de las energías renovables, la afectación de los resultados comerciales de Electroperú, que luego tienen impacto en el Fondo Consolidado de Reservas (fondo de pensionistas estatales) y evitar transacciones de beneficio efímero a ciertos consumidores, que luego devendrán en realidades traumáticas. Habrá mucho por comentar.