Queridos hermanos, estamos ante la Fiesta de la Sagrada Familia, ¡Feliz Navidad!

¿Qué nos enseña la Fiesta de la Sagrada Familia? Nos está preparando a través de esta pandemia de la covid-19. Como dice la Primera Lectura del libro del Eclesiástico: “Dios hace al padre más respetable que a los hijos”. Es muy importante la autoridad del padre y de la madre. Hoy vemos que en nuestras familias muchas veces falta esto. Autoridad no es autoritarismo, autoridad significa respecto, capacidad de conducción. ¿Tus padres tienen respeto son capaces de conducirte? La mejor herencia que puedes recibir de tus padres es que te conduzcan a la vida: Jesucristo. Estamos aprendiendo en esta pandemia lo que significa conducir hacia la vida eterna. Por eso, quien tiene esto acumula tesoros. La palabra dice: “el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado”. Todos los valores que Dios nos está transmitiendo aun en medio de esta pandemia son importantes, es recuperar la familia, a imagen de la Sagrada Familia de Nazaret: José, María y Jesús. Es necesario que en nuestro Perú se dé la familia, que es el futuro de la sociedad.

Por eso respondemos con el Salmo 127: “Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos”, el que lo hace tiene vida eterna y la transmite.

La Segunda Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses dice: “revestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión”. ¿Qué hemos experimentado en estos días de convivencia en casa tan intensa? Que no sabemos perdonar. Dios nos invita a perdonarnos unos a otros, a “que el amor sea el ceñidor de la unidad consumada”, a que se dé en medio de nosotros paz (que no es la ausencia de discusión, sino el perdón (que es un don). Esta lectura termina diciendo: Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos (el alma)”.

El evangelio de esta semana es de San Lucas y dice que: “los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor”. Por eso yo les invito a que si alguno de ustedes no está bautizado, acudan a la Iglesia. “Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: —«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador”. La salvación de este tiempo no es solo la vacuna, sino que tengamos en nosotros el Espíritu de Dios.

¿Qué regalo nos hace Dios en este tiempo? La luz, que tengas paz, que puedas amar. Celebremos esta fiesta de la Sagrada Familia, que se dé un mismo espíritu en medio de ustedes. El futuro está en la familia, corrigiendo, amando como Dios lo hace con nosotros. La mujer educación es que los hijos vean que padre y madre son uno. Que el Señor los bendiga con su paz.

Obispo emérito del Callao