La realidad nacional nos está dando cátedra de economía, si vemos desde un punto muy alto qué es lo que está pasando, veremos en movimiento aquellos sectores que no se sienten amarrados al tinte político que pinte palacio en adelante y, por otro lado, veremos en un estancamiento absoluto a aquellos sectores que sí dependen del rumbo sociopolítico que tome el país en adelante… Un amigo me comentaba que vender su casa en estos días se ha vuelto muy difícil, no es un tema de precio, dado que ya lo ha puesto muy por debajo de lo que sería una oferta, es simplemente que, como él dice, nadie está comprando.
Pero el sector inmobiliario no es el único que se encuentra en esta situación, de por sí todo lo que implica desarrollo o implementación de algo nuevo también está detenido, y es que a estas alturas ya no se sabe qué esperar de quien, casi de manera inminente, nos gobernará. Despertamos un día y nos encontramos con la grata noticia de que se ratificará al presidente del BCR, esto genera un impacto positivo, baja el valor del dólar, se respira un ligero aire a tranquilidad, todo parece tomar un rumbo más moderado… A los pocos días, en otra aventura mediática, anuncia que solicitará al asumir el cargo de presidente, la instalación de una asamblea constituyente, generando nuevamente una gran incertidumbre entre todos los actores de nuestra economía.
Bajo un escenario así, ¿realmente creemos que lo que se diga en el discurso presidencial del 28 de julio será determinante?¿Con tanta comunicación incongruente, esperamos que el discurso sea sostenible en el tiempo? No podemos continuar con esta dependencia política para nuestro actuar empresarial, debemos encontrar la manera de reactivar nuestras actividades y confiar en los órganos pertinentes que velarán por la estabilidad y el desarrollo de nuestro país… ¡Nuestra economía depende de nosotros, no de quien asuma el sillón presidencial! Y eso debemos ponerlo en práctica; si vemos que las decisiones que se plantean en adelante podrían perjudicar nuestros respectivos negocios, encontraremos los caminos para, en ese momento, defender nuestra posición, pero no podemos seguir sentaditos esperando a ver qué nos dicen el 28 de julio.
Ya estamos saliendo de esta nefasta pandemia que nos ha tenido de brazos atados por mucho tiempo, creo que ya hemos pasado suficientes momentos de angustia por el escenario político, está en nosotros retomar con mucha fuerza nuestra actividad empresarial… ¡Hagámoslo! Si todos compramos más, todos venderemos más… ¡Palabra de empresario! Buena semana para todos.

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