Mons. José Luis del Palacio

Mons. José Luis del Palacio

LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Acerca de Mons. José Luis del Palacio:



II Domingo de Adviento: “Hágase en mí según tu palabra”

Queridos hermanos, estamos ante el II Domingo de Adviento y la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. ¿Qué nos dice la Palabra de Dios en este día?

En el libro del Génesis, Dios nos hace una pregunta: ¿En dónde estás? ¿Dónde te encuentras? Esto nos dice la primera lectura: “el Señor llamó al hombre: “¿Dónde estás?” Él contestó: “Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí”. Es la primera vez que aparece en la Escritura, la desnudez y el temor del hombre. “El Señor le replicó: “¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?” Adán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí”, pareciera que la mujer tiene la culpa, pero aquí se nos muestra el origen de nuestros conflictos, familiares, personales, laborales o comunitarios. “El Señor dijo a la mujer: “¿Qué es lo que has hecho?” Ella respondió: “La serpiente me engañó, y comí”, ese es el origen del mal, el susurro de la serpiente, que nos lleva a ser soberbios, a no depender de nadie, a creer que llevamos la razón. Sin embargo, hermanos, debemos observar que no todo es blanco o negro, hay aspectos grises. Son ciertos aspectos que no vemos. Es muy importante reflexionar sobre el pecado original, aquel que nos destruye. Este el pecado que hace caer nuestra democracias en la actualidad porque no permite que el hombre viva en armonía y paz. Lo vemos hoy, en todo el mundo.

Respondemos a esta lectura con el Salmo 97: “Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel”.

La segunda lectura es de la carta de San Pablo a los Efesios y nos habla de la misión de Cristo en la tierra: “Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya”. Dios nos llama a ser auténticos, ir hacia la santidad. Muchos hombres viven la mentira, en una doblez o hipocresía. El atraso el Perú se debe a la hipocresía, la falta de autenticidad. Hermanos, estamos llamados a la contemplación e la gloria de Dios. Hermanos, Dios crea al hombre para contemplar sus maravillas y obra, sin embargo el hombre no tiene tiempo para agradecer y rezar en nombre de Dios, e incluso es una pérdida de tiempo para algunos. En este tiempo de Adviento, volvamos a la oración.

El evangelio de san Lucas nos muestra la visita del ángel Gabriel a María: “El ángel, entrando en su presencia, dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: “No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”. Hermanos, te pregunto: ¿Si Dios está contigo, quién podrá contra ti? Dios es nuestra roca, nuestro sostén en momentos de dudas y tribulaciones. Pero, María dudaba porque no conocía a ningún hombre y se cuestiona cómo podría suceder. “El ángel le contestó: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible”. A través de este mensaje, Dios le da una garantía a María porque para Dios nada es imposible. La fe misma es una garantía que podría asemejarse a un cheque de mil soles, no tienes el dinero en efectivo pero tienes la garantía de lo que representa el cheque.

Hermanos, para Dios no es imposible que nuestra sociedad cambie, él quiere que seamos hombre auténticos y que se propicie entre nosotros la reconciliación. Dejemos atrás las mentiras y el señalar al otro, esta es la hipocresía en que vive el hombre de hoy.

“Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”, esta es la respuesta de María. Una respuesta que muestra la sencillez de corazón de esta mujer. Este es el secreto para vivir en una sociedad nueva. ¿Queremos que Dios cambie nuestra vida? Dejémoslo actuar y ofrezcamos la misma respuesta que nos da madre de Jesús, es la mejor manera para que Dios inicie en nosotros un cambio de vida. Veremos así como Jesús nace en nuestros corazones, de esta manera la paz y la alegría reinará en nuestras familias. Que la bendición de Dios esté con ustedes y sus familias.



ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
De Belaunde sobre Frepap: “Pensamos que la amenaza de los fundamentalismos había sido derrotada”

De Belaunde sobre Frepap: “Pensamos que la amenaza de los fundamentalismos había sido derrotada”