La premier Violeta Bermúdez cuestionó ayer la difusión de los ensayos clínicos de la vacuna contra la covid-19 de Sinopharm, cuyos resultados son de espanto y parecen parte de un macabro plan de despoblamiento. Esas vacunas no sirven para erradicar el virus chino pues su eficacia es ínfima. Dijo haber encargado al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos analizar los efectos de la divulgación de la información (o sea de la verdad) para determinar las medidas legales respectivas (es decir, castigar a quien se atreve a desenmascarar a este gobierno morado, inmundo e inservible). Bermúdez es la mismísima que no tomó acción al conocerse que integrantes de su gabinete, como Mazzetti y Astete, se vacunaron ilegal y clandestinamente.

El viernes en su programa de Willax, el periodista Beto Ortiz entrevistó al doctor Ernesto Bustamante quien explicó que el estudio parcial de la Universidad Cayetano Heredia concluye que la eficacia de la vacuna Sinopharm de la cepa de Wuhan es de 33.3% y la de la cepa de Beijing de apenas 11.5%. Esto explica por qué el doctor Ciro Maguiña, presidente del Colegio Médico, y uno de los inmunizados VIP del #vacunagate enfermó de covid, es la prueba viviente de que la vacuna no protege. Ayer sábado el Ministerio de Salud, Minsa, emitió un comunicado que complica al inútil gobierno Morado de Sagasti pues sostiene que la efectividad de la vacuna es de 79.34%, según los resultados del Beijing Institute of Biological Products, es decir de la subsidiaria del conglomerado estatal Sinopharm. Menciona, además, una publicación en la prestigiosa revista científica The Lancet, sobre la fase I y II de la investigación, lo que significa que no hay un estudio final y, sin embargo, se ha estado “inmunizando” a los peruanos con ella. El estudio, para más señas, se realizó en el condado de Suining (Jiangsu), con la participación de personas sanas de entre 18 a 50 años, estuvo a cargo de médicos chinos y fue financiada por el Estado chino Ver: https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(20)30843-4/fulltext

Para Bermúdez “la libertad de expresión como todo derecho tiene límites cuando ponen en riesgo la salud”. ¿Perdón? La salud está en riesgo por el gobierno al que la señora sirve, siguiendo la indolencia de Vizcarra ante la muerte de al menos quinientos peruanos diariamente; sin oxígeno, sin atención, sin espacio en los hospitales y ahora estafados por la compra de la peor vacuna y la más cara; desplantando al gobierno ruso y su excelente vacuna Sputnik, y a otros, y prohibiendo a los privados comprarlas para ayudar al gobierno más inservible que se recuerde, es decir a este segundo vizcarrato que padecemos.

A falta de argumentos científicos, Bermúdez aseguró que estos “ataques” -así llama el rojerío a la verdad- “buscan desprestigiar la vacunación y polarizar a 5 semanas de las elecciones”. ¿Nos creen imbéciles o qué? La chusma roji-moradicta todo lo ve conspiración.