El pasado martes 7 de septiembre a las 9:56 de la mañana se registró el ingreso de César Hugo Tito Rojas a las instalaciones de la presidencia del Consejo de Ministros – PCM. No tendría nada de cuestionable si no se supiera que Tito Rojas ha sido dirigente y miembro fundador de Movadef, fachada política de Sendero Luminoso que busca, entre otros, la amnistía para sus cabecillas que hoy cumplen condena de cadena perpetua.
Mediante un comunicado la PCM aclaró que César Tito Rojas se identificó como “parte de una delegación del SUTEP proveniente de Puno”. Sin embargo, rápidamente el secretario general de SUTEP, Luis Castro, salió a desmentir que él fuera parte de dicho gremio, y por el contrario rechazó que haya utilizado el nombre de SUTEP para ingresar a la PCM.
Parece que la mentira es un arma muy común dentro de la corriente filomarxista-comunista en el Perú, pues ya a mediados de agosto también se reportó la presencia de 12 docentes miembros del Fenatep (Federación Nacional de Trabajadores en la Educación del Perú), organización ligada al Movadef, ingresando a Palacio, con registros falsos, mintiendo.
Pero esta indignación de tener a Sendero merodeando en el Ejecutivo no es solo un sentimiento del magisterio, sino de la mayoría de peruanos. Pues de acuerdo a la última encuesta de CPI publicada hace escasos días, el 45.7% de los encuestados a nivel nacional le tiene poca confianza al Gabinete Bellido; 31.9% no le tiene ninguna, mientras que solo el 15.7% a nivel nacional confía en el actual Gabinete.
Es en ese sentido, que de conformidad con el Art 68°, numeral e) del Reglamento del Congreso, siendo este un tema importante para los intereses del país, presenté una moción para citar al presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellido, a fin de que responda sobre este hecho que no es aislado, dado que se ha difundido que personas vinculadas a Movadef, han ingresado a Palacio de Gobierno, como decíamos anteriormente. Y de estos hechos hablamos, porque se dieron a conocer, mas no sabemos con quiénes se reunió el presidente los primeros días de su gobierno, cuando faltando a la transparencia -principio básico de la función pública- no llevó un registro de sus visitas.
Estas funciones de control político y fiscalización no configuran, como dice el ministro de Trabajo Iber Maraví, acciones de odio, de resentimiento, la ultraderecha, pues en ese caso tendría el señor Maraví que endilgarle esta condición a la mayoría de peruanos que, según datos estadísticos, desconfía mayoritariamente de este Gabinete.
Lo hemos manifestado desde el inicio, y reiteramos: mientras no se reconsidere hacer cambios en el Gabinete, el malestar ciudadano no da visos de mejorar.

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