Las mujeres en el Perú representan, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, INEI, el 50.4% de la población total; es decir más que los hombres. Alcanzarían este año 16 millones 640 mil. Y si se tiene en cuenta por grupos de edad, las mujeres menores de 15 años alcanzan el 24.0%, las que tienen de 15 a 49 años el 52.3%, las de 50 a 59 años el 10.1% y las mujeres adultas mayores (60 y más años de edad) el 13.5%. Este es el mapeo en la actualidad.

El lunes 8 de marzo se celebró el Día Internacional de la Mujer. Fue una ocasión para fomentar la reflexión sobre el rol que la mujer cumplió a lo largo de la historia en la lucha por sus derechos y el reconocimiento que la sociedad le debe. Desde cuando se instituyo oficialmente esta fecha, hasta la actualidad, debemos reconocer que los avances han sido categóricos aun cuando falta mucho por alcanzar la igualdad plena en todo orden de cosas, con justicia y equidad.

La Unesco recuerda que esta fecha “nació de las actividades del movimiento sindical a principios del siglo XX en América del Norte y Europa. El primer Día Nacional de la Mujer se celebró en los Estados Unidos el 28 de febrero de 1909, cuando se convocó la huelga de los trabajadores textiles y mujeres del Partido Socialista de los Estados Unidos, protestaron también contra las condiciones laborales en Nueva York en 1908. En 1917, las mujeres en Rusia deciden protestar de nuevo, y luchar por “Pan y Paz” en el último domingo de febrero (un 8 de marzo en el calendario gregoriano), llevando a la adopción del voto femenino en Rusia”

Una fecha, sin duda, de un fuerte contenido reivindicativo en sus orígenes. El Perú no se pudo quedar a la zaga. Tuvimos grandes mujeres desde la república que trazaron el camino de la lucha por la igualdad de derechos. Los resultados están a la vista. El incremento, por ejemplo, de las mujeres con educación superior es significativo, con lo cual tienen mejores oportunidades de empoderamiento en la sociedad. Según el INEI, este incremento de mujeres con nivel universitario ha sido del orden de 3.6 puntos porcentuales al pasar de 13.7% en el 2009 a 17.3% en el 2019 y, a su vez, las mujeres con estudios no universitarios subieron 1.4 puntos porcentuales al pasar de 13. 5% a 14.9%.

Igual ocurrió con las mujeres en el nivel de la educación secundaria. Se observó un incremento al pasar de 38.8% en el 2009 a 40.0% en el 2019; mientras que, las mujeres con educación primaria disminuyeron en 6,0 puntos porcentuales, al bajar de 33.9% a 27.9% en el periodo antes mencionado. Existe pues un mayor interés por la educación en el universo de las mujeres, si nos remontamos, por ejemplo, a mediados del siglo pasado cuando aún el acceso a las escuelas estuvo mayormente reservado para los varones. Esta nueva realidad trajo consigo, por otra parte, el desarrollo de las mujeres en otros espacios como el de la salud y el trabajo, por ejemplo.

Ahora, 80 de cada 100 mujeres tienen seguro de salud, alcanzando el 80.1%, sea que estén en Seguro Integral de Salud (SIS) o en el Seguro Social de Salud (EsSalud). Y en el área laboral, de cada 100 personas ocupadas 44 son mujeres, según los datos estadísticos del INEI. Por rama de ocupación, 42 de cada 100 mujeres trabajan en la rama de servicios. “Según la actividad económica en la que se desempeñan las mujeres, el 42.0% lo hace en actividades de Servicios, 26.1% en Comercio, 21.5% en Agricultura/Pesca y Minería, 8.0% en Manufactura, 1.9% en Transportes y Comunicaciones, y 0.6% en Construcción”, refiere el estudio del INEI.

Un claro ejemplo del desarrollo de las mujeres en nuestro país, es que actualmente las instituciones más importantes del quehacer público se encuentran encabezadas por distinguidas damas, así tenemos: Poder Judicial, Tribunal Constitucional, Congreso de la República, Fiscalía de la Nación y Consejo de Ministros. En buena hora que así ocurra.

Juez Supremo