No es la primera vez que llegan a las redacciones de prensa las denuncias contra el tráfico de tierras o tráfico de terrenos, como lo prefiera llamar la opinión pública. Este mal, que genera tantos conflictos sociales, se ha multiplicado en el país a vista y paciencia de las autoridades, siendo insoslayable hoy que Keiko Fujimori y Pedro Castillo definan claramente sus propuestas de solución frente a este tema y que sean alternativas rápidas y efectivas.

Hace algunos años el problema del tráfico de terrenos saltaba a los medios especialmente en las localidades del sur de Lima. Las noticias de escándalo venían de Cañete, Chilca y Mala. Luego pasó la escena noticiosa a San Bartolo y Punta Negra, pero en general hoy -al parecer- el premio mayor de la falta de Estado se lo lleva de lejos el distrito de Pachacamac.

Por cierto, el primer peldaño de democracia debe ser y tiene que ser el gobierno local. Es decir, cada una de las municipalidades debe garantizar una gestión enmarcada en la legitimidad ciudadana y en la transparencia del servicio al vecino, de forma absolutamente incorruptible. De modo que la máxima autoridad, que es el alcalde elegido por el pueblo, tiene que ser una persona de bien, un líder y un vecino intachable.

En ese contexto, los propios pobladores de Pachacamac sienten necesario y urgente que se pongan todos los reflectores sobre la Municipalidad de su distrito, ya no para denunciar (como lo hicieron el año pasado los vecinos de Santísimo Salvador y “Las casitas”) el reparto de medias (calcetines) en lugar de víveres en el peor momento de la pandemia, y a la vez denunciaron discriminación pues señalaron que el lugar preferido por el alcalde Guillermo Elvis Pomez Cano era Manchay, zona donde se producen constantes conflictos por tráfico de tierras, sino que ahora reclaman que se ponga freno a esa clase de tráfico.

Además, no hace mucho el alcalde dijo en una entrevista que el ochenta por ciento de Pachacamac no tenía saneamiento físico legal, entonces desde esa declaración al presente, la pregunta es: ¿cuánto se avanzó en solucionar el problema o es que empeora? ¿La Municipalidad de Pachacamac es parte de la solución o no? En materia del conflicto de tierras lo lógico es separar la paja del heno, distinguir quién compró en buena ley y quién no. Sin embargo, aun así, ¿dónde están las demás instituciones del Estado, presidente Francisco Sagasti?

@RafaelRomeroVas