El “service journalism” es conocido por pocos, pero debería ser practicado por muchos. Aquí hacemos el ejercicio y pedimos respeto al ciudadano, como mejor atención al ser humano. Pese al esfuerzo de contacto para con las autoridades de la Municipalidad distrital de Surquillo, respecto de la extraña pérdida de un expediente administrativo, la primera reacción en ese municipio fue el portazo en la cara y el cuestionable silencio institucional.
Es más, profundizamos en detalles de una denuncia ciudadana cuando esta semana -a través del “Tik Tok”- las redes sociales se inundaban con una queja y clamor de ayuda formulado por la vecina Karina Reaño, advirtiendo ella de que no se trataba de un baile o canción, sino que usaba la red porque se encontraba muy preocupada al no ser atendidos sus justos reclamos frente a los funcionarios del distrito, empleados del Estado que están en la línea inmediata de atención porque o fueron elegidos en el puesto o se les contrató para servir a la comunidad surquillana.
Al margen de lo que pueda contener un expediente, de su peso y trascendencia, jamás debería perderse uno en la administración pública y menos en una municipalidad distrital, porque es ahí donde el vecino paga directamente considerables sumas por cuestión de predios y arbitrios, debiendo recibir mejor atención; además porque en cada distrito no solo se debería cumplir ese servicio eficientemente, sino que debería ser el primer peldaño democrático, como en efecto lo es en países desarrollados donde más importante que elegir a un presidente es elegir al alcalde la ciudad.
No obstante, el justo reclamo de la vecina Karina Reaño y su esposo Alberto Ponce Keiyillullis ha generado fricciones y el enojo de la autoridad municipal, saliendo a relucir otra serie de hechos poco institucionales, por lo que se hace necesario advertir lo importante que es prestarles las garantías personales no solo por parte de los funcionarios ediles sino, fundamentalmente, desde el ámbito fiscal y policial.
Por lo demás, la familia Ponce-Reaño ha recurrido a la Defensoría del Pueblo en su denuncia contra la Municipalidad de Surquillo, ya que se vislumbra otro tipo de atentados contra los reclamantes. Dicho sea de paso, las cosas no parecen andar bien en el municipio de Surquillo que hasta tiene varias demandas judiciales por ocupar bienes que son de propiedad de la Municipalidad distrital de Miraflores y contar con un policlínico que cuenta con serias observaciones de parte del Ministerio de Salud.
@RafaelRomeroVas

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ.

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook, Twitter Instagram.