Narcolandia a la vista

Narcolandia a la vista

En las redes sociales han comenzado a circular algunas ideas atribuidas al presidente electo de Colombia sobre las cuales queremos reflexionar porque tienen una extraordinaria semejanza con el contenido del plan de gobierno de Perú Libre, asumido por el profesor Castillo en su campaña electoral.

La primera de ellas es considerar como enemigo del pueblo a todo aquel que tenga bienes, ofreciendo quitar la riqueza de los que tienen para repartirla entre los que no tienen, con lo cual dirán adiós a las inversiones privadas, grandes y pequeñas sin percatarse que entre inversión y consumo hay un círculo virtuoso en el cual todos pueden beneficiarse con paz, justicia y libertad.

Los extremistas que están llegando al poder en Latinoamérica no perciben esta retroalimentación económica. Para ellos simplemente existe la lucha de clases donde los pobres son pobres porque los ricos son ricos, proponiendo que la tortilla se vuelva destruyendo a los ricos.

Para el logro de sus objetivos ya conocemos el método utilizado por Cuba, Venezuela y Nicaragua relativo a la toma del control de toda la institucionalidad estatal, especialmente los vinculados al tema de seguridad, a los servicios secretos para destruir a cualquier opositor y del sistema de justicia para hacer efectivos procesos arbitrarios para la imposición de condenas ilegales con disfraz de legalidad.

Lo que no dicen, porque no les conviene, es la eventual solución al empobrecimiento masivo que provocarán sus decisiones, cuando se concluya con el exterminio voraz del patrimonio y de los sujetos productivos de cada país, pues como no les importa la cantidad de muertos que produzca sus celestiales soluciones de justicia social sin paz ni libertad, saben que, por necesidad, toda la población convertida en una masa de indigentes tendrá que suplicar las miserias que les entregarán desde el Estado para subsistir a cambio de su aplauso permanente, con lo cual la consolidación en el poder de una cúpula mafiosa está plenamente asegurada.

Ya hemos visto en los países con dictaduras comunistas en Latinoamérica que el narcotráfico y el crimen organizado se convierten en su única fuente de financiamiento, pero también los peruanos recordamos que con el gobierno militar se quiso empoderar a los pobres con las industrias, tierras de cultivo, ganadería y otros de los ricos teniendo como resultado la destrucción total de la economía porque no sabían nada sobre manejo de factores económicos: se comieron sus cosechas, el ganado que les regalaron, quebraron las empresas, nadie les otorgaba créditos y no tenían mercado internacional para vender nada y vimos cómo el poder del narcotráfico se afianzó a tal punto que uno de los capos de la época le propuso a un expresidente que lo deje trabajar y que él pagaría la deuda externa y hasta le prestó su avioneta para su campaña electoral.

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