Todos los años, una gran cantidad de gatos y perros sufren terribles temores y ansiedades debido a la pirotecnia, pese a las grandes campañas y mensajes de médicos veterinarios, abogados especialistas en Derecho Animal que advierten la peligrosidad del uso de estos elementos.

Sin embargo, a muchos animales se les administra por parte de sus tutores un medicamento llamado Promazil; en un esfuerzo por ayudarles a superar estos eventos terroríficos. Pero la verdad es que, si bien la Acepromazina, un tranquilizante muy poderoso y efectivo, puede hacer que parezca que tu perro o gato está afrontando bien los pirotécnicos, en realidad no la están pasando bien y no pueden demostrártelo o hacer algo al respecto ya que no tienen voz.

LA ACEPROMAZINA NO ES LA SOLUCIÓN

Además de muchas veces ser administrada sin prescripción, o sin el conocimiento que tu mascota pueda tener un fondo cardiológico como una cardiomiopatía o ser un adulto mayor, la Acepromazina no ejerce ningún efecto positivo para ayudar a mitigar el miedo y la ansiedad que experimentan estas mascotas que sufren por los fuegos artificiales. Por el contrario, lo que hace es que no puedan moverse y/o exhiban cualquier otro signo externo de su miedo y ansiedad. En muchos casos puede aumentar la sensibilidad de una mascota a los ruidos, especialmente si existe una enfermedad preexistente.

MEDIDAS SALUDABLES A TOMAR

Frente al jadeo, ritmo cardiaco acelerado, temblor involuntario o predisposición a correr en dirección a puertas o ventanas por parte de los animales, podemos ahora ofrecerles mejores alternativas que las químicas, como prepararles Tilo o Valeriana como agua de tiempo desde el día anterior a la Navidad para que ya haya ejercido la función relajante esperada en el organismo de nuestra mascota. Otra medida de alta importancia es no dejar sola a la mascota, y considero que esta Navidad, de por sí, es diferente, muchos o todos no podremos salir de casa pues es un peligro latente las reuniones sociales dada la aglomeración que produce contagios de covid-19; asimismo cuando empiecen los ruidos de los pirotécnicos no exageremos en darle cariño a la mascota sino reemplazarla por protección , es decir, darle masajes firmes o tomarlo de las patitas y que perciba de nuestra parte que estamos con ellos y que pronto pasarán los estruendos de la pirotecnia. Recuerden que cada mascota es un mundo y que para cada caso es recomendable visitar a su veterinario de cabecera para poder administrarles cualquier fármaco o dosis de productos naturistas. Desde esta ventana les deseamos Feliz Navidad y que, a pesar de ser una Navidad diferente, exista la unión, salud y paz familiar. #pirotecniacero