El viernes último en la columna del abogado Ricardo Vásquez Kunze titulada “El Día del “periodista”: nada que celebrar”, señala que “El Perú tiene el triste récord mundial de ser el país con mayor cantidad de periodistas muertos por el Covid-19. Se podría decir que son héroes de la profesión si esta existiera aún en el Perú. Tal vez los difuntos hayan sido los últimos de su especie porque lamentablemente ya no hay periodistas ni en el Perú ni casi en el mundo entero. Su muerte pareciera haber sido en vano”; hay que recodarle que en el Perú existe la Ley No. 15630 del 28 de septiembre de 1965 que en su artículo primero reconoce la profesión de periodista.

Agregando “…hoy se han vuelto panfletistas de un relato que calce con sus intereses políticos e ideológicos, o, peor aún, con el ‘arriba dice que bajes el tono’ porque por la plata baila el mono. Y la plata la pone el Estado”. Tratar de “panfletistas” a los periodistas es un agravio inaceptable, más aún se olvida también de la Ley No. 26937 (Ley que Contempla el Libre Ejercicio de la Actividad Periodística) dada por el entonces presidente del Congreso de la República, Carlos Torres y Torres Lara, que señala en el “Artículo 2do. El derecho reconocido según la Constitución, en el artículo precedente, puede ser ejercido libremente por toda persona”.

Afirmar que “Los diarios se han vuelto pasquines” contradice su comentario desde el momento que el opina libremente en el diario EXPRESO que acoge sus artículos con la más absoluta libertad.

Decir que “…los pituquillos caviares que salen de las facultades de comunicación o de las maestrías de la PUCP o de la del Pacífico o de Yale o de cualquier otra, a gerenciar ex emporios de comunicaciones o a fungir de periodistas en redacciones sin tener la mínima idea de lo que se trata un diario” también se olvida que es egresado de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y que funge de periodista sin serlo gracias a la ley de Torres y Torres Lara fujimorista acérrimo.

Afirmar que: “…el periodista peruano es el más vendido a la publicidad del Estado que paga su sueldo”, hay muchos que colaboramos en los medios de comunicación social de manera ad honorem y pretender señalar que percibimos un sueldo es una ignominia inaceptable.

Finalmente acota que “En ese contexto celebramos esta semana el Día del Periodista, una fecha que se va quedando sin protagonistas, sin actores y sin noticias. Pero, sobre todo, sin verdad”, las páginas donde el colabora en el diario EXPRESO se basan en la verdad, en la investigación y en la contrastación de la información.

Si Vásquez Kunze fuera periodista profesional colegiado ya hubiera sido denunciado por infringir las normas del Código de Ética Periodística, pero por obra y gracia de Torres y Torres Lara cualquiera puede fungir de periodista sin serlo.