in duda Castillo despierta diversos temores. Dos son los más comunes: en primer lugar el miedo al desorden económico y al cierre del Perú al comercio mundial. El discurso recurrente de nacionalizaciones, control de precios, limitación de las importaciones e irresponsabilidad monetaria dinamita la posibilidad de cierta tregua al gobierno por parte de un grueso de la población. No olvidemos que han salido aproximadamente 15 mil millones de dólares de capitales de Perú. Al diluirse la confianza de los agentes económicos se encarece el dólar y deprecia el nuevo sol. Esto a su vez dificulta la producción popular y la canasta básica familiar. Si bien la salida de Bellido ha roto la tendencia al alza del dólar aún hay muchas inseguridades de que esto se mantenga.

El segundo gran temor es claramente que con Castillo el desastre institucional, que ya vivíamos antes que el chotano tome Palacio, llegue a niveles de espanto; por ejemplo forzando una Asamblea Constituyente de mayoría radical, lo cual significaría que las libertades en Perú habrán terminado de extinguirse. Sería la entrada de nuestra patria a un proceso bolivariano, con todo lo que ello representa. Las preocupaciones frente a posibles abusos y control sobre los medios de comunicación verían su pronta confirmación fáctica.

Estos dos temas generan resistencia y el Gobierno no ha podido avanzar sobre ellos a paso firme. Sin embargo el peligro del que pocos se percatan es que el Perú marcha con convicción a convertirse en un Narco-Estado si el flamante ministro del Interior Baranzuela continúa en ese puesto tan clave y estratégico. El colocar al abogado de Vladimir Cerrón y “Los Dinámicos del Centro” al frente de este sector significa avalar sus convicciones de “No erradicación” y de romper la cooperación con la DEA. ¿Para qué dar este giro? Ya Bermejo lo venía diciendo en toda la campaña -y Castillo también- de que ellos representaban los intereses de los dirigentes cocaleros del Vraem. En esto siguen avanzando a todo vapor. La entrada de Vásquez en este extremo no altera su estrategia.

Recordemos que para la segunda vuelta se supo que Perú Libre pagó por personero 150 soles, también los rumores afirmaban qus habían cubierto gran parte de las mesas electorales (80 mil aproximadamente). Asumiendo que en efecto le han dado ssta suma de dinero sólo a 50 mil personas, eso quiere decir que tuvieron 7 millones y medio de soles en cash corriendo el día de la elección. ¿De dónde?

Recordemos también la información que da cuenta de la alianza de Nicolás Maduro con esquemas internacionales de la droga en el continente. Al parecer Venezuela se ha convertido en un Narco-Estado. Recordemos el interés tan determinado de quienes nos gobiernan por enviar un embajador a Caracas y por establecer una política exterior funcional a la diplomacia bolivariana.

Barranzuela representaría una suerte similar a la de Venezuela para el Perú. Su salida del Mininter debe precipitarse por todos los medios posibles, desde las calles hasta el Parlamento. Pero no olvidar siempre que nuestro objetivo mayor es que Castillo, el auténtico responsable de todo lo que vivimos, salga de Palacio. #VacanciaASendero

Mira más contenidos siguiéndonos en Facebook, Twitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.