Cualquiera sale del clásico convencido de la justicia del triunfo de Alianza lima y lo mal que está jugando Universitario. Lógicamente si Garay cobraba el penal de Araujo en la raya y le sacaba la correspondiente roja otra historia hubiera sido.

Pero fue tan temprano en el partido y Alianza terminó en un nivel tan superior que tranquilamente le hubiese volteado el partido a esta ‘U’. Algún crema irreductible puede sostener lo contrario, argumentando que golpeando primero la ‘U’ hubiera podido conseguir algún gol más y listo. Error. A juzgar por lo que muestra el actual equipo crema, ni anotando tres goles en los primeros 45 hubieran podido jugar el segundo tiempo tranquilos.

Algo pasa entre nosotros que nos cebamos en el morbo. Más que la suerte de Chale interesa lo bien que funcionaron los cambios en Alianza y la diferencia que marca un técnico que labora parejo y te saca jóvenes desde el primer partido, pero no se la crean íntimos. Ya le pasó a la ‘U’ después de Asunción. No se la crean.

Para volver a ganar así de fácil van a tener que volverse a topar con un arquero que abandona su palo en un tiro libre. Más escandaloso es el segundo gol donde faltando un montón por jugarse Aguiar hace un pique corto y el tal Arquímedes (vaya robo) se lo queda mirando sin que llegue el relevo. ¿Y Vargas?, exjugador.

Ya la ‘U’ encontrará el correctivo para reparar errores que no son responsabilidad de Chale aunque es bueno recordar que ya el equipo del año pasado terminó corriendo 60 minutos por partido y así no se llega ni a la esquina

Ojalá Alianza Lima aprenda a atesorar lo que tiene y sea capaz de mejorar un kilo en lugar de creérsela.

EFRAÍN TRELLES