Rafael Rey

El Gobierno desarrolla una política concertada de desinformación contra los padres de familia que participaron en la multitudinaria marcha #conmishijosnotemetas y en general contra todas las personas que están en desacuerdo con la ideología de género, que el Gobierno ha introducido sin conocimiento de los padres de familia.

Mediante instructivo escrito y distribuido, ordenó a ministros y altos funcionarios del Estado “encasillar la marcha de protesta como una marcha del sector más conservador y homofóbico” (sic).

Esa frase es una expresión de violencia ideológica contra los padres de familia, a quienes además califica despectivamente de conservadores y homofóbicos.

Las digitadas intervenciones recientes de los ministros de Educación, de Trabajo, de la Mujer y de Cultura, son una prueba de una orquestación ideológica para desacreditar públicamente a quienes se oponen al abuso del Gobierno y una inaceptable violación a la libertad de expresión y derechos fundamentales de millones de padres de familia.

El Gobierno  pretende confundir a los padres mintiendo y haciéndoles creer que en el currículo de educación básica no hay nada de la perversa ideología de género, enfoque de género, equidad de género, igualdad de género, identidad de género, sino solo fomento de la igualdad entre varones y mujeres.

Si así fuera, nada habría que añadir ni al currículo, ni a las leyes, ni al lenguaje, porque la igualdad de dignidad, de derechos, de oportunidades etc., entre varones y mujeres está en nuestra Constitución, en nuestras leyes y en los currículos desde hace muchas décadas.

La realidad es que la ideología de género en todas sus variantes de nombres pretende anular las diferencias naturales entre varón y mujer sobre las que se asienta su complementariedad.

El Gobierno es tan incapaz, políticamente hablando, que no se da cuenta de las consecuencias negativas para el propio Gobierno de este absurdo empeño de ir adelante con la ideología de género tan rechazada (con razón) por la mayoría de peruanos.

Los padres de familia están advertidos. Este Gobierno que se somete y cede al chantaje de todos los radicales antimineros, en este asunto no está dispuesto a rectificar. Si los padres de familia ceden, el Gobierno irá por más. Ni un paso atrás.