Si creíamos que esto no podía ser peor, nos equivocábamos, pues el nada transparente de Martín Vizcarra sigue negándose en dar a conocer la verdadera cantidad de peruanos muertos. Ahora está escoltado por Pilar Mazzetti, quien dice que la cifra oficial no es falsa sino es la que reporta el Ministerio de Salud, los contagios no cesarán y las muertes por Covid-19 se multiplicarán. Por ello, debemos exigir se fije como objetivo principal cercar al virus, y si seguimos con la prueba rápida como arma, nunca se logrará pero ya es demasiado tarde por los peruanos muertos, debido a falsos negativos que arrojaba ese método. Cambiar el uso de las pruebas rápidas a las moleculares es de imperiosa necesidad nacional, no hacerlo es casi como pedir asesinatos a la carta, no se puede aceptar más muertes de compatriotas.

Este presidente pasará a la historia sin pena ni gloria en su gestión, pero con miles de muertes no podemos continuar sin hacer nada. Los congresistas son los llamados a adoptar acciones, pero no actúan, deberían haber investigado e informado a la población la verdadera cifra oficial de fallecidos, pero parece que sus prioridades no son ni la salud ni la vida de la población. En el futuro de seguro serán procesados todos los responsables, pero ello no implica quedarse sentados. Mentirle a la población debería haber dado lugar a una vacancia, pero por ahora esa no es parte de la voluntad del actual Congreso, entonces ¿qué hacemos para cambiar de presidente y con ello se logre un cambio en la estrategia en la lucha por controlar al virus? Después de seis meses de estado de emergencia que ha permitido se gaste el dinero del Estado sin mayor control, deberíamos estar en condiciones de utilizar las pruebas moleculares, ¡basta ya de pruebas rápidas!