Pareciera que su majestad el plazo y un grupúsculo de regulaciones interpretadas más allá de la sensatez, decidirán los destinos del país. A pesar del evidente fraude, explicado hasta la saciedad por especialistas y abogados de reconocido prestigio, a pesar del clamor popular para que se respete el voto y se conozca la verdad electoral, pareciera que la incomprensible ceguera moral de los organismos electorales le dará la razón a una organización corrupta y fratricida disfrazada de partido político (lo cual no es muy difícil en el Perú). “Mi compromiso es con la transparencia, la imparcialidad, así como el cumplimiento de la ley”, mencionó Salas Arenas cuando fue elegido presidente del JNE, exactamente a los dos días de producida la vacancia de Vizcarra. Los hechos han dejado en evidencia que nos tomó el pelo, pues tenía deberes sagrados que cumplir en favor de quien lo apadrinó. Valga destacar la valentía y probidad del magistrado Luis Arce Córdova, desafortunadamente en absoluta minoría por los subterfugios que impidieron la elección del representante del CAL. Todos los demás cargarán la culpa y la vergüenza de haber traicionado los intereses del país. La verdad, aunque tarde, siempre se conoce.
Hoy los peruanos vivimos en una absoluta incertidumbre, sin embargo, el FMI está muy tranquilo. Se ha creído el cuento del equipo económico de Castillo, está convencido de que se mantendrán políticas y marcos institucionales muy sólidos, que el modelo económico perdurará y que las reglas de juego de la inversión privada permanecerán inalterables. Castillo quiere asegurar el crédito flexible del FMI pero el chiste se cuenta solo. Increíble que se basen en el dicho y promesas de los que se han auto ungido miembros de un equipo económico que podría ser derrocado antes de saborear el poder. Mínimo la entidad tendría que haber leído el programa de PL o de JP. Ni el más despistado pensaría que estos fanáticos van a virar hacia la derecha. Quizás no se han enterado de que US$13 mil millones de depósitos en dólares han salido de los bancos y que muy pocos se animarán a invertir en un país que no te garantiza el mínimo de estabilidad jurídica.
Finalmente, debo expresar mi disgusto con la neutralidad de la Confiep. Que el miedo no la domine. Tiene que ser frontal en la defensa de la libertad y la propiedad privada. No acepto que mientras hay millones de peruanos valientes saliendo a la calle para cautelar la democracia, el presidente del gremio más importante del país no diga clara y directamente (Gestión, lunes 21 de junio) que el cambio de Constitución propuesto por la Izquierda está destinado a cambiar el modelo económico y llenarnos de empresas estatales ineficientes y presupuestívoras como Petroperú y Sedapal o crear aerolíneas de bandera, a sabiendas que están destinadas a fracasar. Vale decir, a crear un Estado monstruoso, desmesurado, para dar empleo a los miles de Izquierdistas hambrientos de dinero público sin, a su turno, incentivar la generación de riqueza. La misma firmeza y claridad se espera del presidente de la Sociedad de Minería. ¿Acaso no les preocupa que se repita la historia de Centromín y Minero Perú? No podemos conformarnos ni acomodarnos. El futuro del Perú está en juego y hoy se requiere más valentía que nunca.

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