Teniendo un mal gobierno, un Congreso populista, una complicada y larga pandemia sanitaria, incrementándose además una serie de problemas, entre ellos: un lamentable récord mundial que ostentamos por el número de fallecidos por millón de habitantes, la extraordinaria pérdida del 13% de nuestro PBI, la falta de inversión y lenta reactivación ocasionan que las consecuencias negativas se incrementen, entre otras las elevadas cifras de pérdidas de puestos de trabajo, la pobreza acercándose a la tercera parte de nuestra población, la misma afectada con la falta de seguridad y deterioro de los servicios públicos.

Dentro de este panorama, ha surgido un nuevo inconveniente generado por la presentación de unos audios al Congreso, produciéndose una nueva crisis política, debilitándose el buen rumbo que teníamos en el desarrollo social y en el crecimiento de nuestra libre y fuerte economía.

En dichos audios se escucha una larga conversación del presidente Vizcarra con su staff más cercano, analizándose incorrectamente el borrar o cambiar el registro de visitas del señor Cisneros (Richard Swing) ingresando a Palacio a entrevistarse, aparentemente, con su amigo el Sr. Martín Vizcarra.

Este curioso y estrambótico personaje ya había tomado notoriedad al firmar un contrato de apoyo a la imagen del Ministerio de Cultura por 175 mil soles, actualmente en investigación, por atribuírsele ese convenio a su amistad con el Presidente de la República, Sr. Vizcarra.

Obviamente este acontecimiento tomó importancia por tratarse del Presidente y al involucrarse gran parte de la ciudadanía y medios de comunicación, que prejuzgan de corruptos a los personajes involucrados en un audio, que en este caso incentivó rápidamente al Congreso, a presentar una moción de vacancia al presidente Vizcarra, por “Incapacidad Moral Permanente”.

Independientemente del curso que tomó la intención del Congreso, de cambiar al Presidente y al Gobierno, en víspera de elecciones y en medio de la complicada pandemia, el presidente del Congreso señor Manuel Merino, recibió una moción de censura, debido a su falta de ética, al apoyar que prosperara la vacancia y convertirse en el próximo Presidente de la República.

La intensa intranquilidad generada por esta crisis, se resolvió en la sesión del Congreso de este viernes, la que se inició con la inesperada presencia del Presidente, quien en corta presentación se disculpó de los irregulares acontecimientos y llevó al pleno del Congreso a respetar la gobernabilidad del país, al no aprobarse la vacancia presidencial.

Al finalizar, siempre estimo que los preocupantes e innecesarios enfrentamientos entre el Ejecutivo y Legislativo, además del deficiente accionar del Judicial, son perjudiciales para el país, sumándose a ello los conocidos problemas que tenemos y que nos confirman que estamos en un claro retroceso al que todos los peruanos y en especial los líderes políticos, medios de comunicación, agrupaciones sindicales y gremios empresariales debemos realizar especiales esfuerzos en lograr, que en las próximas Elecciones Generales tengamos un nuevo gobierno de “unidad”, alejado de intereses partidarios, personales e ideológicos para retomar nuestro camino hacia el desarrollo social y necesario crecimiento económico.