El señor López Aliaga dijo que Mónica Delta tenía “fotos amorosas” con Vizcarra y que vivía de la mermelada. Para cualquiera sin la mala leche de una campaña electoral como han tenido durante esta quienes han salido a defender a Delta, lo que quiso decir López Aliaga es que Mónica es una “vizcarralover”, como que alguien del mundo de la música puede decir de un “bieberlover”, “rihannalover” o “rickymartinlover”.

En otras palabras, como lo dijo el mismo López Aliaga en la grabación, que son fans de tal personaje, en este caso, del lagarto (en un momento casi el Perú entero fue “vizcarralover” con índices de 80% de aprobación y hasta hoy hay gente que lo añora). Julio Guzmán fue “vizcarralover”. Verónika Mendoza fue “vizcarralover”. Chichi Valenzuela y Perú 21 y El Comercio fueron “vizcarralovers” cuando este repartía a diestra y siniestra lo que López Aliaga llamó en esa entrevista la “mermelada” de la publicidad estatal.

La señora Patricia del Río, por ejemplo, fue “vizcarralover” hasta que sus amigos fiscales del caso Lava Jato le contaron en secreto, con pruebas en la mano, que Vizcarra era un ladrón y truhán de siete suelas, como lo pudimos escuchar todos en un audio clandestino filtrado a la opinión pública, del que la periodista salió bien librada diciendo que eran sus opiniones y que no comprometían en nada a RPP (otra “vizcarralover”), su casa radial.

Pero resulta que su trabajo periodístico la obligaba a tener un deber con sus oyentes y revelar la verdad, más allá de romper con el “lover” (“lo siento, tías, yo lo he querido mucho, pero Vizcarra robó e irá preso y hay más pruebas incluso que contra Keiko”) después de enterarse de que era un crápula.

Tampoco explicó, por ejemplo, que era una “fiscalavajatolover”, pues tenía con estos letrados compromisos para “enrumbar” la verdad de acuerdo a sus comunes intereses. Me parece muy bien que las mujeres se solidaricen con Delta, si hubiera recibido un agravio, pero ¿fue un agravio? ¿Que los medios de comunicación reciben financiamiento estatal para que no quiebren (Reactiva más publicidad) es una mentira, y que de eso comen calientito sus periodistas es falso? ¿Que durante todo el régimen de Vizcarra los medios fueron “vizcarralovers” es falso? ¿Que la periodista más poderosa del país se reunía a escondidas en palacio burlando la ley de transparencia para coordinar entrevistas amistosas con Vizcarra es falso?

Por último, no escribió Mónica Delta “Embarrado por su verbo” (Perú21 25/3/2021), una columna que fungía como respuesta a lo que López Aliaga había considerado una “emboscada” (entrevista en la que se tiene guardado una serie de hechos negativos y sórdidos para desacreditar a un candidato: ¡Por favor, entre gitanos no nos vamos a leer las manos!) y que termina diciendo: “¡Bah! Alguien que no es capaz de enfrentar una crítica cara a cara y luego sale a gimotear, a insultar con una bajeza reiterativa, vociferando basura de chiquero, no vale nada.”

¿Debió o no debió Mónica haber moderado un debate presidencial con esa opinión tan tajante del candidato? No lo sé. El candidato está en su derecho de quejarse y ella de mantener su derecho a dirigir según las reglas ya acordadas. Es opinable. Lo que no, es que no todas y todos fuimos en la prensa “vizcarralovers”.