En 22 días, los peruanos tenemos el deber de elegir a 130 congresistas. Este proceso se viene caracterizando por una apatía del electorado, que en su gran mayoría no tiene una clara decisión sobre su voto, así como por una pobre presencia de los candidatos y hasta una orfandad de propuestas en la mayoría de los postulantes. Esta contienda electoral se perfila como una de las más grises de nuestra inestable vida democrática.

El ciudadano debería preocuparse por escoger a quien haga planteamientos que resuelvan sus problemas de inseguridad ciudadana, salud, educación, defensa de la mujer, entre otros. Una alternativa que tienen los electores, es analizar las propuestas que se formulan en los temas que están en su esfera ocupacional o geográfica. En ese orden de ideas, los peruanos que trabajamos en la pesca y acuicultura o que vivimos en regiones en las que estas actividades dinamizan la economía, debemos exigir que quienes nos piden que los apoyemos, nos digan hoy qué piensan hacer y cómo.

Unos ejemplos: Quisiéramos conocer sus propuestas para formular Políticas de Estado con estabilidad jurídica en temas como la pesca artesanal; infraestructura de muelles y frío; el combate de la anemia y desnutrición en base a productos pesqueros; la promoción del consumo de pescado; las compras estatales de recursos hidrobiológicos; el abastecimiento permanente a la industria pesquera para consumo humano; la seguridad jurídica para la acuicultura; el soporte para investigación y desarrollo y la reactivación del minimizado ex Instituto Tecnológico Pesquero del Perú; definir si en las zonas de pesca y de desarrollo acuícola se seguirán permitiendo plataformas petroleras; aclarar si vamos a dejar que el Perú sea el único país del Pacífico sudamericano, que permite que usen sus puertos los barcos asiáticos a los que los pescadores artesanales detectan invadiendo nuestro dominio marítimo; cómo capacitar a pescadores y trabajadores pesqueros; ¿debemos fabricar productos pesqueros para consumo humano o solo importarlos?, etc.

En fiscalización, nos gustaría saber qué piensan hacer en este y otros sectores que incumplen los plazos que el propio Estado fija para sus procedimientos (TUPA); cómo actuar con las direcciones que acumulan miles de expedientes sin resolver; qué hacer para que SANIPES sea un real aliado del sector; cómo evitar los excesos contra los pescadores artesanales; qué se ha avanzado y cuánto falta en formalización; qué responsabilidades existen en las dependencias del Estado que frenan el desarrollo del sector o restan competitividad; quiénes impiden que haya más puestos de trabajo, etc.

Todos los partidos mencionan a la pesca en sus diferentes planes, pero lo hacen apenas para cumplir la formalidad, con generalidades y frases vacías. El resultado es que no hemos tenido parlamentarios que conozcan y menos defiendan el sector, salvo contadas excepciones. Los ciudadanos tenemos el poder, no regalemos el voto a quienes no nos den garantías de limpieza en su hoja de vida e idoneidad en el ámbito profesional. Los gremios del sector deberían organizar un gran debate sobre propuestas en pesca y acuicultura de aquellos candidatos que se sientan calificados.

Ex Viceministro de Pesquería