Cuando me faltaba poco menos de un año para terminar la universidad, tuve suerte de empezar mis prácticas preprofesionales en una compañía grande, una de esas compañías que tiene publicidad en televisión y varios carteles en diferentes puntos de la ciudad.

Fue una excelente experiencia, y es que trabajar para una empresa de alto presupuesto y más de un millar de trabajadores, te deja aprendizajes que a cualquier emprendedor podría encontrar muy útiles.

Una de las tantas cosas que aprendí del mundo corporativo es la planificación y el orden que ponen en marcha, es impresionante cómo han llegado a sistematizar todo, desde el momento que un nuevo trabajador es incorporado, todo ya está preestablecido, uno llega a ser parte de un plan mayor.

Cuando hablamos de planificación, no sólo me refiero al diseño, ejecución y monitoreo de planes de acción, sino a la capacidad de proyectar los resultados esperados para el año entrante, considerando lo vivido durante el año en curso y diferentes factores que, al analizarse en conjunto, permiten tener una visión más clara de qué esperar (claro, nadie advirtió una pandemia).

Estamos ingresando al mes de noviembre, mes en el cual la gran mayoría de compañías en el mundo corporativo empieza a planificar los resultados esperados para el año entrante, ¿podremos mirar hacia adelante esperando una sensación de “página volteada” frente al covid y revueltas políticas? Es importante definirlo.

Regresando un par de añitos atrás, mirábamos con mucho optimismo el 2020, se esperaba un crecimiento importante a nivel de exportaciones y una economía estable en muchos sectores; el covid realmente trajo abajo las protecciones de todos, el 2022 será un año de victorias constantes, aprovechemos este mes para planificarnos y recuperar la visión y el ánimo previo a la pandemia.

Creo sinceramente que la capacidad que nos ha restado la covid nos va a golpear, ahora veamos cómo retomar la viada que traíamos previo a la pandemia.

A nivel comercial, hagamos un plan de desarrollo agresivo, siempre contemplando las regulaciones de nuestro sector, veamos también si tenemos algún tipo de beneficio tributario o algo que finalmente podamos aprovechar, a nivel de operación, regresemos lento pero a paso firme con nuestro stuff, siempre contemplando que LO QUE LOGRE LA PARTE COMERCIAL, EL OPERATIVO DEBERÁ ATENDERLO.

Sería bueno revisar qué proyectamos en noviembre del 2019 con miras al 2020, podemos replantear y hacer nuevas consideraciones pensando en el 2022. Aprendamos eso del corporativo, la planificación y el orden…son cualidades que nos sumarían mucho de miras a cerrar bien el 21 y proyectar mejor aún el 22. Buena semana para todos.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.