Nuestro Congreso lumpen

Nuestro Congreso lumpen

Acción Popular, Alianza Para el Progreso, Podemos, Perú Democrático, Juntos por el Perú y el Partido Morado, tras la votación que definía si se le vacaba al presidente Castillo, dieron indubitable demostración que los intereses personales de los congresistas y sus líderes partidarios son los que prevalecen. Es secreto a voces que, entre el Legislativo y el Ejecutivo, cual mercado mayorista de frutas y verduras, se negocian y comercian archivamiento de investigaciones fiscales, ralentización de procesos penales, obras a favor de regiones y alcaldías amigas, a lo largo y ancho del país.

Es que debemos entender que el Perú no sólo fue impactado por las migraciones del campo a la ciudad, sino que también vinieron con ellas, sobre todo las instituciones culturales propias del mundo andino, las que, en un entorno de carencia, no privilegiarían las formas, la lealtad, la puntualidad, la palabra; en concreto las formas.

Entonces, en una realidad social económica (la ruralidad), ante la asfixiante escasez, en ocasiones se opta, se recurre a la mentira, la deslealtad, la traición, la viveza y hasta el delito sin que necesariamente sea mal visto o socialmente condenado.

Quijotes, es por ello que los delitos de Castillo, los de su entorno partidario, de los Niños Obedientes del Congreso y de todos los que ya conocemos, no son considerados actos reprochables, sino ¡NORMALES Y HASTA NECESARIOS! Así se explica que César Acuña, Pedro Castillo, José Luna, la larga lista de congresistas, gobernadores regionales, alcaldes, funcionarios públicos y políticos en general, no siendo capaces de hilar tres palabras, siguen siendo votados por la población, mayoritariamente de origen andino. Ante un acto delincuencial no son descalificados ni sancionados socialmente; se normaliza, utilizándose las críticas e investigaciones como herramientas de victimización. ¿Sería lo mismo si uno de nosotros exhibiera incuestionable una falsa maestría y doctorado?… ¡lo dudo!

Entonces, siendo que la política nacional ha sido tomada por básicos políticos regionales provinciales, ¿qué nos espera en el futuro próximo?, ¿qué resultados se obtendrán en las elecciones subnacionales de octubre próximo? Desgraciadamente, lo que nos espera es la precarización de la gestión pública en la mayoría de los gobiernos regionales y municipales del Perú. Lo que se obtendrá de sus paupérrimos y delincuenciales resultados será más pobreza, más delincuencia e impunidad.

En nuestro amado Perú, hasta que los jóvenes, los buenos, no se comprometan y se apropien de la acción, de la política, nada cambiará; seguirán surgiendo más engendros como Castillo, Acuña, Luna, Lescano, Humala, Fujimori, Toledo, Kuczynski, Vizcarra, Merino y Mamani.

Queridos hermanos peruanos, nada es permanente ni estable en la vida, todo está en constante cambio, sobre todo en la política que inherentemente es dinámica. Por eso, apenas surja algo que resulte telúrico que ni los hermanitos de Castillo lo puedan parar, se tendrá que salir a las calles… ¡NO HAY OTRA!

Quijotes…. tal como están las cosas, ¡SOLO LA CALLE SACARÁ A CASTILLO!

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