Cada vez que hay Elecciones Generales, utilizan como caballito de batalla el cambio de la constitución algunos que se tildan de políticos y son simples aventureros que ni siquiera han leído el Artículo 206 -salvo que carezcan de comprensión lectora- “Toda reforma constitucional debe ser aprobada por el Congreso con mayoría absoluta del número legal de sus miembros, y ratificada mediante referéndum. Puede omitirse el referéndum cuando el acuerdo del Congreso se obtiene en dos legislaturas ordinarias sucesivas con una votación favorable, en cada caso, superior a los dos tercios del número legal de congresistas. La ley de reforma constitucional no puede ser observada por el Presidente de la República. La iniciativa de reforma constitucional corresponde al Presidente de la República, con aprobación del Consejo de Ministros; a los congresistas; y a un número de ciudadanos equivalente al 0.3% de la población electoral, con firmas comprobadas por la autoridad electoral”.

Esta primitiva clase política se olvida o desconoce que la Constitución de los Estados Unidos fue adoptada en 1787, entrando en vigencia en 1789, hace apenas… 232 años.

Sin embargo, demostrando una orfandad en derecho constitucional, la candidata presidencial de Juntos por el Perú (JP), Verónika Mendoza, señaló: “Hemos tocado fondo. Necesitamos una nueva Constitución que no ponga por delante el lucro sino la vida y el bien común”. Agregando: “Una nueva constitución que establezca la salud, la educación, la vivienda como derechos que el Estado debe garantizar. Que nos permita reivindicar la soberanía sobre nuestros recursos”, eso está estipulado en la Carta Magna, basta con leerla.

Decir que “Necesitamos una nueva Constitución no hecha por los políticos de siempre, sino por la gente en una Asamblea Constituyente”, es una pachotada.

Mientras tanto, Daniel Salaverry, candidato por Somos Perú (SP), declaró: “Hemos propuesto una nueva Constitución a través de una Asamblea Constituyente que se elegirá en el 2022 cuando elijamos a nuestros alcaldes y a nuestros gobernadores regionales, tendrán un año de plazo para reformar y elaborar esa nueva Constitución”.
Julio Guzmán, candidato por el Partido Morado (PM), se mostró a favor de una nueva Constitución, al considerar que la actual Carta Magna presenta muchos “vacíos”.

Marco Arana, candidato por el Frente Amplio (FA), señaló: “Ahora más que nunca necesitamos una nueva Constitución, para recuperar el derecho a la educación, el derecho a la salud, el derecho a un medioambiente sano y para vivir libres de corrupción” (?).

Yonhy Lescano, candidato por Acción Popular (AP), no descartó la posibilidad de impulsar un referéndum para ir hacia una nueva Constitución.

Finalmente, Pedro Castillo, candidato por Perú Libre (PL), dijo que la columna vertebral de un eventual gobierno suyo será la puesta en marcha de una nueva Constitución.

Una nueva Constitución Política no va a cambiar a esta neófita e incipiente clase u organización política y el mejor ejemplo lo tenemos hoy en el Congreso de la República; el cambio está en las personas y no en la Ley de leyes.