Es carátula del diario UNO, Enero/22/2021.

Apenas instalada en Palacio la Mesa de Diálogo, la delegación laboral consideró inaceptable dialogar sobre la reglamentación de la Ley sin haber participado en su elaboración. Máxime cuando esta nueva Ley es peor que la anterior, derogada por acción de masas, bloqueo de la Panamericana y Carretera Central en Dic/2020.

Al retirarse, dejaron constancia de que están prestos al diálogo el cual debe ser entre las delegaciones de los trabajadores agrarios y propietarios de tierras, bajo la autoridad nacional y asesoría de la FAO-ONU.
Ad portas de las elecciones de Abril/11, la pandemia está peor, incluso con movilizaciones de “desobediencia civil” ante las medidas severas del Gobierno.
En esta situación, nada bueno puede esperarse de Sagasti.

Sagasti, con cinismo se ha declarado contra el Perú; pues, el logo “EL PERÚ PRIMERO” establecido por Resolución de Abril 2018 lo ha derogado. Acto antipatriótico no repudiado por ningún medio de prensa ni personalidades ni militares; pero el Perú profundo se manifestó contundentemente en las encuestas del IEP, reconociendo al autor del logo, expresidente Vizcarra, quien dejó el cargo con 60% de aprobación y castigó a Sagasti que en diciembre tenía 58% y a fines de enero último solo 21%.

Sagasti ya no cuenta. No hay nada que dialogar con él y menos sobre la nueva Ley Agraria. Estamos en pandemia aguda y en plenas elecciones. Así, el destino nacional está en manos del JNE.

Según la Constitución de 1979 (artículos 157 y 159), la propiedad de la tierra tiene que estar conducida personal y directamente por su propietario. Prohibido el latifundio y se apoya la pequeña y mediana propiedad. Su extensión está limitada a 150 hectáreas de riego permanente. Pero desde 1993 (Fujiconstitución Artículo 80) la extensión de la propiedad no tiene límite y su propietario no tiene que ser chacarero.

Significa que la situación agraria es una aberración, pone en riesgo la seguridad nacional (los terratenientes en las guerras que el Perú ha tenido se alinearon con el enemigo ocupante).

En la nueva Ley Agraria tiene que prevalecer lo dispuesto en la Constitución de 1979 por mandato expreso de la Convención de la ONU de 1966 firmada por el Perú. Su Artículo 5-2 establece que los derechos sociales existentes por Ley, costumbres, etc., a la fecha de adhesión a este Convenio son irreversibles.

Significa que el Perú está en desacato al Derecho supranacional.