El tema de la semana fue la aprobación del Decreto Supremo N°002-2021-SA Reglamento para el Registro Sanitario Condicional de Medicamentos y Productos Biológicos que permitirá que el Estado traiga las vacunas. Con este reglamento también se abre la posibilidad de distribuir las vacunas a través del sector privado.

Ante la ausencia de vacunas hasta el día de hoy, esta debería ser una excelente noticia, pero ya salieron algunos políticos del pasado a tratar de ganarse alguito para su campaña diciendo que el sector privado venderá las vacunas a precios excesivos. Esto tendría sentido si tuviéramos, aunque sea una vacuna en el país. Lamentablemente la ideología de algunos políticos y autoridades nos mete en una discusión tan inútil como sin tener donde vivir estuviéramos discutiendo por el color para pintar la casa.

Cada vacuna que compra un privado es una vacuna menos en la que tiene que gastar el Estado. ¿Por qué el Estado debería financiar a personas que sí pueden pagar la vacuna? ¿Por qué un político que se lanza a presidente o congresista no es capaz de pagar S/ 50 por ponerse una vacuna? A estas alturas parece que hay algunos políticos pensando más en cuidar su bolsillo que en los pobres del Perú.

Pero para que quede claro, para cumplir este reglamento y poder obtener un registro sanitario condicional en este momento el medicamento o producto biológico debe tener estudios clínicos en fase 3. En la actualidad solo hay 13 compañías en el mundo que se encuentran en esta etapa, lo cual reduce las posibilidades de obtener una representación, adicionalmente hay un acuerdo que solo se venderá a los países durante la pandemia, por tanto se elimina la posibilidad de que un privado pueda comprarlas hoy.

Sin embargo, este reglamento es muy importante para el futuro porque los privados podrían empezar a gestionar la búsqueda de las vacunas sabiendo que existe la herramienta legal de comercializarlas en el Perú, podrían empezar a cerrar contratos, conseguir los documentos, y empezar los trámites para tener todo listo para el 2022.

No sabemos cuánto durará la inmunidad de la vacuna luego de ser colocada, es posible que necesitemos ponérnosla más de una vez en el futuro, y eso significa que el Estado tendría que hacer el mismo esfuerzo cada cierto tiempo para poder vacunar a toda su población. Por eso es necesario que todos pongamos el hombro y nos dejemos de oportunismos, populismos y mezquindades.

El objetivo es traer la vacuna, no importa quién la traiga y eso es lo que tenemos que entender, es hora de que trabajemos como equipo el público, el privado y los políticos, si es que queremos que nuestra gente deje de morirse.

@sandrostapleton