Ocho mil millones

Ocho mil millones

Las Naciones Unidas han calculado que esta semana la Tierra ha alcanzado la cifra de ocho mil millones de habitantes humanos. De ellos, cerca de 34 millones somos peruanos.

El aporte de los peruanos a la comunidad internacional ha sido importante, pero, aun así, poco destacado. Hubo aquellos como los Prado, Grocio y Leoncio, que contribuyeron a la independencia del último país en América, Cuba. Otros, los más conocidos, son los escritores cantantes o artistas que lograron difusión.

Considero más importante destacar a los peruanos que denomino universales, por reunir con valores de respeto a sus semejantes aceptados en diversas latitudes y que fomentan la paz, el progreso, así como el mejor entendimiento entre los pueblos. Aquellos que por su contribución permanente han logrado un sitial histórico en diversos países, más alta de cualquier coyuntura.

En orden cronológico, se debe recordar a Isabel Barreto, aquella peruana de primera generación cuyas hazañas rescato en mi novela Isabel de los Mares (Crisol 2014 y Planeta 2019). Ella, cien años después del encuentro con América, fue a la busca de China completando desde el Perú, el propósito de Colón. Regresó al Perú sana y salva. Abrió la ruta del comercio.

Santa Rosa. Que aún es llamada ”de Lima”, a pesar de tener por el lado materno origen en Huánuco y Quives, así como ser considerada Patrona de América y las Filipinas. Yo la llamo Santa Rosa del Perú, y he visto su imagen en altares tan lejanos como las islas Marquesas.

Jorge Chávez. Quien fue considerado héroe de la Fuerza Aérea Peruana, a la que nunca integró, por su vocación pacifista. Geo fue más bien un cooperante. Esto lo puse en relieve en Suiza cuando se conmemoró el centenario de su hazaña. Realizó un arriesgado vuelo entre Brig y Milano, para abrir una ruta aérea que permitía trasladar medicamentos producidos en los Alpes suizos a las ciudades más pobladas de Italia. Honrado en muchos países, no tuve dificultad en que se acepte en Rumania mi pedido de dar a una calle su nombre.

Pedro Paulet, más conocido como científico que en su función de diplomático. Sufrió la falta de reconocimiento de los propios peruanos. Es el personaje de mi próxima novela histórica.

Javier Pérez de Cuéllar. Su reconocida contribución a la comunidad internacional se inicia aún mucho antes de que asumiera el cargo de secretario general de las Naciones Unidas, logrando solucionar conflictos como los de Afganistán y Chipre. Durante su periodo de secretario general, el peruano contribuyó a fortalecer el nuevo orden mundial, luego de la Caída del Muro de Berlín, y la disolución de la Unión Soviética. Su actuación fue decisiva para la abolición del Apartheid y el mayor compromiso de la ONU por los Derechos Humanos. Un abanderado de la paz.

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