Los hechos han demostrado que la empresa corrupta Odebrecht ha decidido en los últimos 25 años quién sería el Presidente de la República, es decir, ha puesto y sacado mandatarios a su antojo en atención a sus intereses corruptos. En el Ministerio Público existían 36 investigaciones contra esta empresa criminal, en las cuales campeaba la impunidad porque no pasaba nada, hasta que el escándalo estalló en los Estados Unidos un 21 de diciembre de 2016, cuando se conoció una denuncia contra Marcelo Odebrecht, que basada en su propia delación premiada e informaba actos de corrupción en el Perú. Se habían robado 29 millones de dólares en diferentes obras y gobiernos, esta revelación marcó un antes y un después en las investigaciones a cargo de la Fiscalía, cuyos resultados en base a la colaboración eficaz no han hecho más que beneficiar a esta empresa corrupta, a sus funcionarios y causar un grave perjuicio a los intereses de nuestro país que han sido justificados con la obtención de información poco relevante, pues gran parte de ella ya había sido obtenida en base a otras colaboraciones eficaces de ciudadanos peruanos desde el año 2015. Sin embargo, un dato no nuevo para mí, dio lugar a que en estos días el Ministerio Público le inicié una investigación a Julio Guzmán por haber presuntamente recibido dinero de Odebrecht para financiar su campaña presidencial en el año 2016.

Decimos que no es un dato nuevo, porque ya habíamos cuestionado que ninguna autoridad hiciera nada en atención a las observaciones formuladas en el Informe Técnico de Campaña Electoral del año 2016, en el cual se realizó la verificación de la información financiera del Partido “Todos por el Perú”, en cuyo numeral 3.1 se observó las aportaciones individuales en efectivo y en especies, señalando que el partido no había implementado un sistema de control interno en lo relacionado a la identificación de sus aportantes, debido a que no administró los ingresos de campaña electoral obtenidas en efectivo a través de la cuenta bancaria Nro. 194-2227 136-0-22 en el Banco de Crédito del Perú, lo cual resulta totalmente ilegal, los $ 400, 000 calza con la suma de los ingresos y gasto de las Elecciones Generales del 2016, que fue de 1´333, 348.12 ( ingresos de S/. 1´001,613.67 y gasto S/. 331,734.45).

Este hecho que hoy ha dado lugar al inicio de una investigación penal, demostraría que en el 2016, a pesar de haberse revelado los actos de corrupción de la empresa corrupta Odebrecht y de su sistemática inversión para tener a los jefes de Estado como sus empleados en los países donde operaba, su interés de nombrar a los presidentes en nuestro país persiste. Entonces, ¿cómo permitirle continuar contratando en el Perú? Si se está conociendo de manera objetiva que sigue poniendo y sacando presidentes, ¿acaso tratan de tapar el sol con un dedo? ¿Quieren poner a los presidentes en Perú para seguir obteniendo ganancias millonarias ilimitadas? No debemos permitirlo. La pregunta es ¿cuántos candidatos de Odebrecht a la Presidencia tendremos para las elecciones del 2021? Es importante que la población sea consciente al momento de emitir su voto.