Odebrecht terminó de exprimir a sus defensores

Odebrecht terminó de exprimir a sus defensores

La semana que pasó fue noticia no solo la desfachatez con que los responsables de la conspiración contra el Perú y los peruanos, léase fiscales de nivel mínimo e intermedio y la caviarada vinculada, como ellos, al lagarto Vizcarra, salieron a comentar y darse por sorprendidos y hasta compungidos de que la fiscalía brasileña hubiera decidido y anunciado suspender la cooperación jurídica (¿alguna vez la hubo?) respecto al caso Odebrecht.

El anuncio brasileño cogió a los fiscales peruanos en uno de sus innumerables viajes a ese país, cuyo costo sumado a las bonificaciones y demás beneficios económicos y logísticos puestos a su disposición, no extrañaría supere, con creces, las migajas que la empresa corrupta y corruptora pueda haberle devuelto al país como reparación.

La noticia mayor fue, sin duda, que la empresa y el andamiaje que en Brasil la acompañó y que parece reforzarse con la reciente reelección de su gran mentor Lula da Silva, daban por agotado todo interés en seguir intercambiando favores con la estructura montada aquí en el Perú, que durante seis años y bajo la falsa promesa de facilitar “codinomes”, pruebas de pagos indebidos, etc., sirvió para perjudicar económicamente al país y perseguir arteramente a cuanta persona y partido político fuera incómodo a los planes de corrupción desde la función pública que se pusieron en marcha con la llegada de P.P. Kuczynski al Poder Ejecutivo y se intensificaron en la gestión presidencial de su reemplazo.

No sería extraño que tras la decisión de la fiscalía brasileña estuviera un pedido expreso de la Odebrecht y que los fiscales peruanos se hubieran prestado para darle argumentos a la empresa, por ejemplo, con un falso olvido de que empresa brasileña, fiscales y procurador peruanos tienen pactado solo considerar cuatro casos de corrupción, dejando afuera varios otros (incluso ya identificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de América o por la prensa de investigación nacional y extranjera) y para los cuales el Perú no podría usar información obtenida en la dizque “colaboración eficaz”, que, repito, fue absolutamente innecesaria, improductiva para el Perú y beneficiosa solo para la matriz y la filial de la firma brasileña y sus representantes y funcionarios corruptos y corruptores, tal como señalé en cuatro artículos publicados en esta columna el 06, 13, 20 y 27 de octubre de 2020.
Por lo visto Odebrecht ha dado vuelta a la página y dejado al garete a sus comparsas peruanas, las que, ya es tiempo, deberían ser sometidas a investigación y sanción.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.