Ojo con la mesa

Ojo con la mesa

La elección de una nueva mesa directiva en el Congreso está a la vuelta de la esquina. Actualmente la conforman miembros de la oposición democrática, aunque esto tiene sus bemoles. Los partidos Acción Popular (AP) y Alianza para el Progreso (APP) albergan a parlamentarios tránsfugas, de alquiler, hipotecados, traidores; como quiera denominarlos. Es una repelente y dura realidad, pero es así. Seguramente en otros grupos como Somos Perú o Podemos también hay gente torcida. Por sus votaciones y sus visitas palaciegas los reconoceréis.

Retirarles la curul requiere más que el dicho de la colaboradora eficaz, ‘exlobista’ del gobierno de Castillo, Karelim López. En el Congreso del 2016 hubo videos y esto llevó a la suspensión de los tránsfugas solapas. Aún no tenemos una información semejante como para neutralizar y librarnos de quienes se guían solo por su interés crematístico. Si ocurriera una purga, tampoco tenemos la seguridad de que quienes lleguen serán honestos.

Con sus luces y sombras el Congreso actual ha podido frenar la arremetida del Ejecutivo, una mezcla de extrema izquierda con rateros. Ha sufrido embates de Castillo en cada indigesto discurso suyo, también de la bancada parlamentaria de la izquierda ‘caviar’. Pese a ello, frenó la Constituyente de la ultra y eligió a un nuevo y saludable Tribunal Constitucional.

Dicen que la mesa directiva actual acordó que la siguiente administración estaría en manos de APP. Sabemos que los pactos explotan y se pulverizan, más aún en estos tiempos donde el hampa ha ingresado a la política. En APP hay gente respetada, como Gladys Echaíz y Roberto Chiabra, pero no son militantes, sino invitados. El jefe de APP, quien corta el jamón, promueve la candidatura de Eduardo Salhuana, cuestionado con investigaciones fiscales y votaciones no santas.

No logrará el consenso de las fuerzas democráticas. No generará confianza. ¿El líder de APP tendrá la sensatez de enmendar esta decisión? De pronóstico reservado. Pero si los congresistas probos no tienen reflejos rápidos, buscando la manera de conservar la mesa directiva será un desastre. Con un Congreso que no ha querido vacar a Pedro Castillo ya tuvimos suficiente, el Perú se ha destruido y va en picada.

Hemos visto los ataques a María del Carmen Alva, presidenta del Congreso. Bastante burdos, ciertamente. Han querido involucrar a las FF.AA. y llamarlas golpistas. EL G2 y la inteligencia del Foro de São Paulo son muy limitados, afortunadamente. Los ataques y el desprestigio a la institución congresal han sido intensos. Denigrar a Alva es darle en la yema del gusto a la extrema izquierda.

El rumor referente a que Salhuana llevaría a Waldemar Cerrón en su supuesta lista es de terror.com. El sector ‘caviar’ del Parlamento no le haría ascos a integrar la mesa; por el contrario. Ya desde fuera han impulsado un amparo contra el Congreso y el juez ha fallado por la suspensión de la elección del Defensor del Pueblo, afirmando que el proceso no es imparcial. ¡Patapúfete!

Es imperativo contar con una mesa donde estén las fuerzas democráticas. No es tan cierto aquello de que el presidente del Parlamento sería el próximo mandatario del país. Depende mucho de lo que decida la mayoría. Si la ultra se apodera del primer poder del Estado, apaguemos la luz todos. Se requiere, una vez más, férrea unidad.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.