El mensaje a la nación del presidente constitucional Pedro Castillo, prioriza la reivindicación y el desarrollo rural del pueblo andino, con 4 millones de quechuahablantes, marginados idiomáticamente durante 200 años de república.

A pesar de que la cultura Inca es considerada universalmente como una de las más tecnológicas del mundo antiguo, y el quipu como lo más cercano al código informático y a la computadora (hoy estudiado en 25 universidades norteamericanas y también de Europa y Asia), en el Perú y otros países de la región, pocas son las universidades que se han preocupado por revitalizar la lengua quechua. No existe en ningún diccionario quechua palabras tecnológicas de las Eras Industrial, Analógica ni Digital. Esta orfandad lingüística ha impedido que los quechuahablantes puedan estudiar, trabajar, investigar y producir, así como acceder a los servicios de justicia, salud, crédito y educación en su lengua nativa (derechos humanos).

Durante estos últimos 25 años (desde 1996), cuando he realizado capacitaciones de robótica educativa, donde encontraba niños y jóvenes quechuahablantes, siempre los he incorporado respetando su quechua, a través de la generación de vocablos tecnológicos mediante el método socrático de preguntarnos ¿qué es?, ¿para qué sirve? y ¿de qué está hecho?, para llevar el resultado a su cosmovisión andina.

Mi primera experiencia fue en Ayacucho (1996), en la Gran Unidad Escolar Mariscal Cáceres, con niños de educación primaria. Posteriormente en las comunidades de Pamputa y Fuerabamba de Apurímac (2007), con jóvenes (15 a 25 años) que acreditaban primaria y secundaria, pero que se resistían a capacitarse en español, porque muy pocos habían logrado trabajar con este idioma, por lo que terminaban regresando frustrados a su comunidad. Finalmente, en educación terciaria, tuve la oportunidad de tener en la carrera de Informática a jóvenes de Ayacucho, Huancavelica y Cusco, con resultados altamente significativos: 4% de deserción, 90% titulados, y calificaron 3 años consecutivos al mundial de robótica WRO de Qatar (2015), India (2016) y Costa Rica (2017); todos alumnos de Beca 18; habría que preguntarle a PRONABEC si ha tenido mejores estándares de egresados.

Los vocablos generados a raíz de mi experiencia se publicaron en mis libros Alfabetización digital en quechua (2017) y Escribiendo en código: del quipu al Scratch – Kichwa (2021), y, en acuerdo con el MIT, tradujimos al quechua el software educativo gratuito más importante del mundo: el Scratch, que articula Matemática, Comunicación y Ciencia. Su versión lingüística #73, en quechua, lleva el nombre de Scratch – Kichwa. Esta plataforma está permitiendo a los niños y jóvenes quechuahablantes enlazarse con una comunidad de 60 millones de usuarios alrededor del mundo en 73 lenguas, que, coordinados por Harvard, interactúan diariamente.

La única forma de evitar que el quechua, hoy hablado solo por el 13% de los peruanos (de acuerdo a los dos últimos censos) siga disminuyendo, es ingresar plenamente a la Era Digital, a través de un sistema educativo moderno e inclusivo.

La enorme crisis que vive el Perú, hoy requiere terminar con la pandemia en área urbana y rural, a través de una campaña territorial y masiva de vacunación sin edades. Es necesario movilizar a toda la sociedad a través del Ministerio de Salud, FFAA, gobiernos locales y el sector privado, para lograr una logística integral que permita vacunar a 300 mil peruanos por día, donde se encuentren.

En su mensaje a la nación, el presidente también ha puesto en agenda la generación de empleos e ingresos, a través de inversión pública en mantenimiento y creación de infraestructuras. Al respecto, dado el bajo nivel de ejecución y alto nivel de corrupción existente en las regiones (al igual que en el gobierno central), se deben definir las reglas de juego en la ejecución de obras.

También habló de cambiar la Constitución. Esto es viable si se hace luego de dar solución a la crisis sanitaria, a la reactivación económica y a la educación segura y de calidad, para después buscar el cambio constitucional, concertado entre el poder ejecutivo y legislativo, para no hacer peligrar la inversión privada a nivel nacional e internacional.