¿Pena de muerte para la violación de menores?

¿Pena de muerte para la violación de menores?

La violación de una niña de tres años en Chiclayo ha originado una ola de indignación nacional. Igualmente resucitó la polémica de la pena de muerte sobre ciertos delitos cuya naturaleza se juzga que va más allá de la rehabilitación del delincuente. La violación sexual no ha cesado de ocurrir en los últimos tiempos, tanto en el Perú como en el mundo, por infinidad de circunstancias, entre ellas las guerras civiles o internacionales, como ahora en Ucrania. Muchos se preguntan, ¿qué sentido tiene encarcelar de por vida a sus autores, manteniendo latente la posibilidad de que reincidan en su delito dentro o fuera de la cárcel pasado el tiempo de la condena? Significa una carga inútil para el Estado, carente de sentido cuando el autor es un mayor de edad que abusa de menores para satisfacer sus perversos instintos. De acuerdo a la opinión de muchos, la mía ente otras, es un delito que está más allá de la redención humana en términos prácticos y doctrinarios, que debe ser dejado al juzgamiento de Dios una vez que el delincuente haya sido privado de su vida por la justicia humana.

Sin embargo, el tema tiene aristas difíciles de resolver. El Perú, conforme a la Constitución de 1979, la estableció para la traición a la patria en guerra exterior, y la vigente de 1993, también la limitó al mismo delito de traición a la patria en caso de guerra, con el agregado de estar conforme a las leyes y los tratados que obliguen al Perú. La violación de menores, sea cual fuere su modalidad o circunstancia agravante, no está sancionada con la pena de muerte. Por lo tanto para restablecer la pena de muerte por violación de menores necesariamente se tendría que modificar la Constitución, pero eso a su vez implica violar el Pacto de San José, ratificado por la primera y respetado por la segunda.

Entonces, ¿qué hacer? La parte final del inciso del inciso 2 del artículo 4 del Pacto de San José establece: “(…) Tampoco se extenderá su aplicación (la pena de muerte) a delitos a los cuales no se le aplique actualmente”. Conforme a dicha norma la República del Perú no puede en estos momentos modificar la Constitución para establecer restablecer la pena de muerte en los casos de violación de menores. Tendría que denunciar el Pacto de San José, mediante un preaviso de un año conforme a su artículo 78, para que tenga efecto luego del vencimiento. El inciso 2 de dicho artículo señala en términos genéricos que la denuncia no lo desliga de aquellas obligaciones que hubiere cumplido anteriormente, pero esta disposición no puede ni debe aplicarse en el futuro por cuanto estaría violando en la esencia la soberanía del Perú como Estado independiente.

Aquí planteamos la siguiente interrogante, ¿la República del Perú existe o no existe? ¿Y si existe puede limitar su soberanía y jurisdicción por el efecto de un tratado del cual ya no es parte? En mi opinión eso resulta excesivo en perjuicio de la soberanía del Perú. Bajo esa perspectiva, el debate nacional del restablecimiento de la pena de muerte en los casos de violación de menores debe realizarse con plena conciencia que solo tendrá efecto una vez denunciado el Pacto de San José y modificada nuestra Constitución para su futura aplicación.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.