El lunes la ministra Mazzetti demostró el falso valor que es, victimizándose en vez de pedir perdón y renunciar por su complicidad con Vizcarra. Por cierto, Sagasti lleva dos meses de presidente. ¡Y hasta ayer, no había adquirido la vacuna! Menos comprado el equipamiento urgente para los hospitales estatales, sabiendo que venía una segunda ola acelerada por los contagios masivos ocurridos durante las manifestaciones que él alentó y aplaudió. Recién ayer anunció –habría que confirmarlo- que “se ha firmado un acuerdo de compra y carta de compromiso para recibir un primer envío de un millón de dosis Snopharm” ¡Aunque, somos 32 millones de peruanos! ¡Hablamos de la vacuna china! De mucho menor calidad que la Pfizzer, ¿Quién responde por tamaña estafa?

Es absolutamente demencial la capacidad de estupidez que ha acumulado una parte de la sociedad, aquella que sigue creyéndole al infame gobernante. El origen no es otro que la desinformación repetida, una y mil veces, por la concentración mediática, comprada por el oficialismo para intoxicar a la ciudadanía y así continuar engañándola de manera criminal mientras sigue atornillado al poder. La población desinformada da por hecho lo que manifiesten Vizcarra y su guardaespaldas Sagasti, transpirando tal desinterés que ni si quiera le importa sopesar el daño que han producido estos dos gobernantes jamás electos por los votos. Veamos el ámbito de la Sanidad. Hemos insistido innumerables veces en que el régimen Vizcarra ha gestionado de manera infame la crisis de la pandemia. Tanto en materia de salubridad como económica.

Desde el inicio de la crisis en marzo 2020 hasta noviembre de ese año, Vizcarra y sus ministros Zamora y Mazzeti manejaron las cosas con los pies. Aparentemente con las manos también, para contratar ciertas adquisiciones (como respiradores) que revelan todos los visos de corrupción. Dejaron así abandonada a una inmensa población que se contagió del virus porque el régimen Vizcarra no compró oportuna y urgentemente –había mucho dinero en los primeros meses- plantas de oxígeno balones, camas UCI, respiradores, mascarillas para el personal médico y asistencial, etc. Inclusive ahora, que todo apunta a que estamos ad portas de una segunda onda de contagios, el país sigue sin la necesaria cantidad camas UCI, oxigeno, respiradores, etc., produciendo el espectáculo de centenares de personas enfermas instaladas en los alrededores de los centros de salud esperando camas, oxigeno, etc. ¡Exactamente lo que ya vivimos! Pero las autoridades no se preocuparon de subsanar aquella omisión, repitiéndose la crisis en esta ocasión en condiciones mucho peores, porque el país está empobrecido y la ciudadanía atraviesa por una coyuntura mucho más vulnerable.

No contento con semejante crimen Vizcarra sigue mintiendo. Alega que “justo cuando iba a comprar la vacuna, el Congreso me vacó”. Este sujeto anunció a comienzos de julio que estaba “negociando la compra de la vacuna e iniciaremos la vacunación a finales de 2020”. ¡Pero Vizcarra fue vacado en noviembre! ¡130 días después! ¿Qué hizo mientras tanto? ¡Ni siquiera firmó un contrato para adquirir vacunas! Encima este investigado por corrupción pretende postular al Congreso,