Perú en caída libre

Perú en caída libre

Tan lejos ha quedado el “no más pobres en un país rico” que no se escucha ni el eco de la grita electoral con promesas de riqueza y lucha a muerte contra la corrupción, pero tampoco el profesor Castillo habla como estadista y no como candidato sobre los citados pilares de su campaña política y van ya varios meses en que no hay entrevistas abiertas a todos los medios de comunicación ni mensajes a la nación, sino que nos va acostumbrando a verlo (porque ni provoca oír las generalidades que habla) en entrevistas preparadas de antemano como publirreportajes.

Una lógica elemental nos enseña que para producir riqueza hay que colocar en los estratégicos niveles de gestión y administración del Estado, a personas con la capacidad suficiente para manejar los factores económicos, tanto sobre macro y microeconomía en cada sector productivo. La ignorancia no genera riqueza.

Un razonamiento básico nos convence de que no se puede luchar a muerte contra la corrupción si no se revisa exhaustivamente los antecedentes personales, morales, judiciales, policiales, sociales, entre otros, de cada candidato a ocupar esos cargos en la gestión y administración pública, porque el amiguismo, el pago de favores o el empoderamiento familiar aplicado a la conducción económica del país termina poniendo al gato de despensero y, por ende, provocando solamente una sustitución de los ladrones del pasado por los nuevos ladrones del presente.

Por la tanto, incompetencia y falta de honestidad en los altos cargos estatales solo producirán más pobreza y más corrupción, así que no nos sigan tomando el pelo con eso de que no más pobres en un país rico cuando el Presidente declara públicamente y sin rubor que él no investiga los antecedentes de sus ministros y nadie lo hace sobre los funcionarios del más alto nivel en cada sector, con lo cual nos lleva en el tiempo a recordar aquello de “soy su hermano pero no sé nada”, aunque ahora se convierte en “soy el presidente pero no sé nada”.

Los peruanos debemos rechazar todo atisbo de manipulación política, electoral y propagandística por parte del Gobierno para convencernos que no pueden lograr sus objetivos porque la actual Constitución se lo impide que, como cuento, ya nos hemos cansado de oír y porque la crisis de moralidad generalizada puesta al descubierto en todo el entorno presidencial, con sendas investigaciones penales en curso, incluso contra el mismo presidente, ha destruido la credibilidad gubernamental.

Es tiempo que el profesor Castillo demuestre que tiene alguna estrategia ante este empobrecimiento masivo que ya nos afecta, ante el incesante incremento de los combustibles, ante la crisis del agro, el friaje, la falta de trabajo, la inexistente inversión pública y privada, el colapso del sistema de salud, la pésima institucionalidad y falta de liderazgo, dejándose ya de paseítos con su gabinete itinerante que nada bueno produce.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.