La grave pandemia del coronavirus y la difícil situación política y económica que enfrenta nuestro país cubre la agenda nacional dejándose de lado temas importantes de la realidad nacional como la problemática de pesca ilegal, la cual se incrementa en nuestro dominio marítimo y su control y fiscalización es muy complejo debido a falta de normas adecuadas, de instrumentos legales y tecnología que permita detectarla y desincentivarla, especialmente a las grandes flotas pesqueras chinas, japonesas, taiwanesas o españolas que extraen nuestros recursos pesqueros, principalmente calamares y atún.

Según Alfonso Miranda, presidente de la Cámara Peruana del Atún (CPA) cada año ingresan a nuestro mar territorial unos 300 barcos pesqueros chinos que pescan ilegalmente y tienen acceso a puertos peruanos para reparaciones, abastecimiento de combustibles y operaciones logísticas haciéndonos más vulnerables a esta ilícita actividad (Argentina, Chile y Ecuador no lo permiten), además, según la FAO nuestro país pierde anualmente por pesca ilegal S/.1,200 millones.

En el Ministerio de Producción (Produce) se ha anunciado la fase final de preparación de una norma para regular las operaciones de embarcaciones extranjeras en nuestro mar obligándolas al uso de sistemas de control satelital para su monitoreo con el Sistema de Seguimiento Satelital (Sisesat) y Sistema de Posicionamiento Satelital para reportarse a Produce y a la Autoridad Marítima Nacional (Dirección de Capitanías y Guardacostas) antes de su ingreso a nuestro litoral o a un puerto peruano, sin embargo hasta la fecha dicha norma no se concreta, cabe mencionar que las embarcaciones artesanales y barcos pesqueros peruanos están obligados a indicar su posición mediante el Sistema de Identificación Automática (AIS).

Bajo este panorama, esta ilegal actividad ocasiona daños al medio ambiente, agota nuestros recursos marinos, destruye los hábitats, impacta la economía, afecta la seguridad alimentaria y representa competencia desleal para pescadores y empresas formales. Para enfrentarla es necesario optimizar el control de actividades ilícitas (pesca sin permiso, no respetar cuotas de captura, dar falsas cantidades o de pesos de especies capturadas), mejorar la trazabilidad de plantas pesqueras para evitar el procesamiento de pesca ilegal, y para vigilar nuestro “Mar de Grau” (1’150,000 km2 y uno de los más ricos del mundo) se requieren más patrulleras marítimas, la Marina cuenta con 4 tipo Río Pativilca (más 2 en construcción), pero se requieren por lo menos 12, además se necesitan más estaciones de vigilancia electrónica y optimización del Sistema de Conectividad Territorial de la Autoridad Marítima Nacional y su enlace con Produce.